17 de septiembre 2004 - 00:00
Landriscina abandona el teatro pero sigue en TV
-
Andrea Rincón reveló detalles de su encuentro con Messi: ¿estaba separado de Antonella?
-
Adolfo Aristarain, el legado de un cineasta que no se calló nada
Luis Landriscina: «Lo que se pide ahora es que un humorista cuente seis o siete cuentos de diez segundos; el modo del relato largo ya no es aceptado. Por eso, mi estilo va a morir conmigo».
Periodista: ¿Por qué esta decisión?
Luis Landriscina: Porque ahora la tomo yo y quizá en cinco años la tomaría el público. En todos estos años fui dejando cosas que quiero empezar a recuperar: quiero disfrutar de mis nietos como no pude hacerlo con mis hijos, quiero tener tiempo para disfrutar con mis amigos, quiero hacer mi huerta. Pero, de todas maneras, seguiré relacionado con el medio; el año próximo retomaré mi programa de televisión «Mano a mano con el campo», seguiré apoyando públicamente a la Fundación Favaloro, tengo pendiente la edición de varios CD's con recopilaciones de cuentos de diferentes espectáculos, haremos un DVD, y quiero editar un libro con fotografías y relatos de distintos lugares del país.
P: No parece angustiado con la decisión.
L.L.: No, porque, como le digo, es algo muy madurado. A pesar de ser huérfano, tuve una niñez muy feliz criado por mis padrinos. Y Dios ha sido muy generoso conmigo con la carrera que me ha dado. He sentido el cariño en muchos lugares de mi país y del mundo; fíjese que hace muy poco he sido invitado por un argentino que trabaja allí a conocer la NASA, un privilegio que muy pocas personas pueden disfrutar.
P.: A pesar de no ser músico, en todos estos años usted ha estado muy cerca del mundo del folklore. ¿Cómo ve el proceso que ha tenido esta música en los últimos años?
L.L.: Creo que ha tenido matices interesantes. Cuando aparecieron Los Nocheros, a muchos les parecía muy eléctrico. Pero son los chicos de esta época, que hacen las cosas con mucho respeto. A veces, las personas grandes no sabemos comprender los cambios. Pensemos que cuando aparecieron Los Chalchaleros también fueron cuestionados por atrevidos, porque en esa época la tradición era la de los grandes grupos y ellos presentaron un cuarteto. Lo importante es no tocar la raíz, y muchos de los cantantes y músicos actuales son muy respetuosos de ella.
P.: ¿Y respecto del humor?
L.L.:Yo siempre he tratado de mantener mi estilo. En la actualidad hay muchos otros grandes contadores en las provincias pero los medios no les permiten expresarse. Lo que se pide es que un humorista cuente seis o siete cuentos de diez segundos; el modo del relato largo parece que no es aceptado ahora. Por eso, mi estilo va a morir conmigo; insisto, no porque no haya otros que no podrían hacerlo sino porque no los dejan mostrarse. Igualmente, para mí no fue fácil en un principio. Yo vivía muy mal cuando lleguédel Chaco y por esa épocame ofrecieron actuar en un teatro de revistas por mucho dinero; y aunque a mi representante le gustaba la idea, yo no acepté. Sentía que si aceptaba eso después no iba a tener cara para volver a mi pueblo.
P.: ¿Se cumple con usted el lugar común de que, siendo humorista, es malhumorado en su vida privada?
L.L.: No soy un tipo triste pero sí melancólico. Si estoy solo no sirvo para nada, pero si estoy con otros puedo generar humor. Me gustan la música tranquila, los instrumentos de cuerdas; escucho a Antonio Agri, a Jaime Torres, a Eduardo Falú. Eso me permite conectarme con mi alma.
Entrevista de Ricardo Salton




Dejá tu comentario