23 de noviembre 2000 - 00:00
"LEYENDA URBANA II"
-
Sorpresa en Prime Video: una de las mejores adaptaciones de Agatha Christie arrasa en la plataforma
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
Como una especie de Quentin Tarantino poco inspirado, Ottman intenta combinar homenajes cinéfilos mientras narra una trama muy poco atractiva. Los constantes afiches de clásicos del terror no sirven para levantar el nivel de la película, pero Ottman persevera para que cada fan del género pueda reconocer algún gag, alguna referencia a un personaje o película clásica o rara del cine de terror.
En el medio del caos, logra insertar alguna escena intensa, como la que tiene que ver con el mito de la persona que va a una disco y amanece en una bañera llena de hielo, operado y con un órgano menos. Pero las escenas de «cine dentro del cine» son muy obvias, y la mayoría de los actores jóvenes son incapaces de aportar algo de carácter al resultado final. La primera película incluía algunos veteranos del horror en el cast (Robert Englund, Brad Dourif), pero lamentablemente esta secuela no consiguió nombres tan interesantes para apuntalar sus artificiales referencias cinéfilas. Lo más rescatable es una banda sonora que incluye viejos temas de Max Steiner y que culmina con la inconfundible música de la serie de TV «Alfred Hitchcock Presenta».

Dejá tu comentario