5 de julio 2001 - 00:00
Los Borensztein le dan otra oportunidad a "Tiempo final"
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Alejandro y Sebastián Borensztein.
P.: ¿Han seguido la línea de Tato Bores, de éxito asegurado, o buscaron innovar?
A.B.: Creo que nuestro fuerte ha sido el de las nuevas ideas y los nuevos contenidos. Toda idea se construye sobre algo anterior, es imposible que sea de otro modo. No se inventa la televisión por hacer un programa, ni el cine por filmar una película, del mismo modo en que no se inventa la arquitectura construyendo un edificio.
P.: Pero se puede innovar sobre lo existente.
A.B.: Sí, pero detrás de la idea está la historia de las ideas. Es más, sería un pecado no prestarles atención a los maestros de las disciplinas y desoír a aquellos que más saben en el rubro.
P.: ¿En qué difiere este «Tiempo final» con respecto al del año pasado?
A.B.: Hemos intentado mejorar el producto en relación a la imagen. El año pasado hubo capítulos que no nos terminaron de convencer, entonces buscamos darle una vuelta de tuerca al tema del encuadre, la iluminación, la edición.
P.: Esos eran aspectos que ya estaban bien cuidados.
A.B.: Así y todo, buscamos hacerlo más jugado en relación al año pasado. Los capítulos siempre serán de suspenso y la temática variada, hay policial, hay thriller, hay comedia, hay terror. Hay un capítulo, «Bomba 3», protagonizado por Darío Grandinetti y Lito Cruz que es excelente. Querríamos que vaya primero, pero eso lo decide el canal. En otro están Mirtha Busnelli con Héctor Alterio, hay una co-media con Julio Bocca y Betiana Blum. Arturo Puig protagonizó dos capítulos, en uno hace de cura y de su hermano gemelo.
Historia
P.: En relación a la historia, que debe ser contada en tiempo real y en un mismo escenario, ¿se permitieron alguna excepción?
A.B.: Al principio creímos que era una idea limitada, que se acabarían las historias con pocos personajes, en un lugar, en una hora, pero ya tenemos 50 capítulos hechos y siguen saliendo.
P.: En un contexto de crisis de ideas, ¿qué opina de la compra de formatos televisivos al exterior que transforman cada vez más a la televisión local en global?
A.B.: «Tiempo final» está debutando en Madrid en este momento por Antena 3. Es lógico.
P.: Es lógico que a usted lo beneficie, pero ¿no perjudica a la producción local?
A.B.: Es cierto que los canales están apostando menos a la producción propia porque la torta publicitaria se achicó notablemente. Creo que es válido que si un programa tiene éxito, como «Tiempo final», es válido que se pueda emitir en otros países.
P.: ¿Qué tuvo en cuenta para producirlo en un país que tiene otra idiosincrasia?
A.B.: En primer lugar analizamos las experiencias de argentinos que produjeron para España y nos juntamos con una productora de allá, que conocía mejor el mercado, para no cometer los mismos errores.
P.: ¿Se refiere a la experiencia de Marcelo Tinelli, que dejó de producir el «Videomatch» español?
A.B.: Los programas de argentinos en España, en general, no funcionaron. Como nos tocó ser los últimos, buscamos hacerlo de la mejor manera posible porque es cierto que hablan de otra manera, aunque el idioma sea el español, y comen otras comidas y les gustan cosas. Hay que ser flexibles para adaptarse a esas diferencias.

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