21 de junio 2001 - 00:00
Los dueños de formatos se están quedando con la TV
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«A cualquier gerente de programación lo deja tranquilo contar con un programa que es un éxito en el mundo. Lo preferirá a una idea local, que no se sabe qué suerte correrá.» Así se expresa Marcelo Kohen, director de PyP Endemol, filial local de la empresa holandesa creada por John De Mol, autor del «Big Brother».
Telefónica Media adquirió la totalidad de las acciones de la empresa holandesa Endemol Entertainment, convirtiéndose en la responsable de las 1.000 horas de programas televisivos, así como de los contenidos para Internet (Terra Lycos) y la telefonía móvil. El contrato contemplaba que el creador de Endemol, el holandés John De Mol, seguiría a cargo del suministro de ideas.
En este sentido, el director de PyP Endemol, Marcelo Kohen, dijo: «La Argentina siempre se caracterizó por robar ideas del extranjero y nunca pagó derechos. Era impensable hace cinco años pagar 2.500 dólares por un capítulo y recibir una 'biblia' y los derechos».
Pero el negocio no siempre funciona idealmente. Pearson inició juicio a Susana Giménez por la copia del formato de uno de sus programas, «The weakest link», al que Susana llama «El invencible». Giménez había mantenido conversaciones para adquirirlo legalmente pero el negocio quedó inconcluso y el ciclo fue comprado por «América». Actualmente se espera la resolución judicial.
En este sentido, Tobi expresó: «Cada formato tiene su secreto. Si un programa se puede copiar fácilmente del aire, puede llegar también a fracasar fácilmente. Las productoras de formatos se han vuelto más importantes que las de ficción. La clave es que haya una buena idea detrás para que ese formato se difunda por todo el mundo».
Si de ideas se trata, no sorprende que John De Mol se haya convertido en el primer accionista privado de Telefónica Media si se toma en cuenta que es el creador de «Big Brother», que recorre el mundo.
Con ese caballito de batalla, Endemol adquirió el renombre que la convierte en una de las productoras líderes en formatos. Sin embargo, Kohen apuntó: «No todo lo que nos ofrece Endemol para producir es viable. Depende de los costos, de la idiosincrasia local. Estamos evaluando varios proyectos entre los que están 'Big diet', 'Star maker' y otro que no tiene nombre, similar a 'Temptation Island'. Los proyectos interesan a 'América', 'Azul' y 'Telefé'. Acá fracasaron las sitcoms, las comedias de enredos porque gusta un tipo de humor más elaborado y se prefieren los sketchs a las historias de media hora».
Géneros
Los formatos de Pearson abarcan todos los géneros: son dueños de series como «Baywatch» o «Family affairs»; entretenimientos como «100%» o «$ 64.000 Question»; musicales como «Night Fever» o programas de aventuras como «Fort Boyard». Desde su central en Londres, transmite más de 50 programas a las cadenas más importantes como Channel 5, Disney, Discovery y Universal.
«El éxito de un programa en el exterior es sólo el disparador para que se comercialice su formato. Con el éxito de un ciclo en el extranjero comienza la demanda pero hay que evaluar el producto, la estrategia local y sobre todo el mercado. En la Argentina la torta publicitaria está a la altura de Venezuela o Chile pero los costos de producción no han llegado a esos niveles. Debemos ser sensibles a esta situación a la hora de fijar los precios de los formatos», dijo Tobi.
Endemol tiene en su haber todas las variantes de «Gran Hermano» («Big brother needs you» y «The big brother story», entre otros) y fue responsable de «El día del milenio». La última creación de Endemol es «Fear factor», en donde los participantes deben superar pruebas que los someten al encierro en un cajón con 400 ratas vivas. Los productores aseguran que habrá serpientes y gusanos, además de desafíos en el desierto con perros rabiosos. Eso sí: compiten por 10 millones de dólares, y la cadena NBC por millones también, pero de espectadores.
Atrás quedaron los días en que la programación de los canales dependía de la producción propia y de las «latas» importadas. Cuando alrededor de los '90 se lanzaron programas de producción independiente pudo intuirse que se perfilaba una tendencia. La mayoría de los ciclos que se emiten actualmente en la pantalla chica pertenece a empresas independientes que producen para televisión, y ahora también a productoras extranjeras que comercializan ideas globalizadas extraídas de los lugares más remotos.
Pero el fenómeno de «externalización» de la producción ya generó debate. En España se atribuye la merma de producción local al auge de los formatos televisivos «globales». Kohen dijo al respecto: «No puede olvidarse que la televisión es, ante todo, un negocio, pero tiene un fin social. Si se puede ganar plata con un producto que sea digno, mejor. Los programas más factibles de globalizarse son los reality shows y los game shows porque la ficción, para que sea exitosa, debe seguir basándose en localismos y en la idiosincrasia particular de cada sociedad».



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