27 de abril 2000 - 00:00

"LOS LIBROS Y LA NOCHE"

Con este film s emidocumental, completa Tristán Bauer una serie de interesantes acercamientos al mundo de los escritores, el más conocido de los cuales es el multi-laureado «Cortázar». Los otros trabajos, aun siendo muy buenos, desgraciadamente sólo alcanzaron difusión circunstancial, debido a su condición de mediometrajes no comerciales: «El señor K», sobre Franz Kafka, «El oficio de amar», sobre san Juan de la Cruz, y el delicioso «Juan L», sobre el poeta entrerriano Juan L. Ortiz. «Los libros y la noche» habla lógicamente de Jorge Luis Borges. Y ya desde su mismo título se define como un guiño para el espectador: el autor está evocado median-te la recreación de algunos cuentos y determinados sue-ños, la relectura de ciertas poesías, y el reencuentro con memorables apariciones y declaraciones, siempre ingeniosas, del propio Borges.
Allí están, entonces, el admirable «Poema de los dones», «Juan López y John Ward», y otros textos que representan toda una vida, desde «La biblioteca de Babel» hasta «Ginebra». También hay un Georgie niño echado de panza en su paraíso, que siempre se figuró bajo la forma de una biblioteca, y están el rostro y los pasos de Walter Santa Ana, interpretando al escritor que se encuentra consigo mismo en «El otro», perplejo y con sus pesadillas, angustiado, o fascinado, y con algún extraño futuro. Y están, inter-calados cada tanto, algunos viejos documentales, donde el inefable Borges dice sus humoradas, o transmite sus asombros y sus gozos.
El resultado de todo este conjunto es algo dispar. La solemnidad o la aflicción que transmiten algunas representaciones de los textos no concuerdan del todo con el deleite que provoca la figura pública. Pero ya se sabe que todo hombre ofrece infinitas visiones de sí mismo. Bauer sintonizó algunas, que no necesariamente pueden ser las favoritas de otro lector. Es algo que suele ocurrir. Pero es muy probable, que a partir de ahora, cierta imaginería borgiana de abismos y laberintos quede largamente asimilada a las imágenes digitalizadas en 3D, que el cineasta propuso para los lectores de este siglo.

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