24 de agosto 2004 - 00:00
Los Macocos revisan 20 años de su trayectoria
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Javier Rama: «En el próximo espectáculo vamos a enfocar, con nuestro humor, la forma en que la tecnología nos cambió la vida».
Periodista: Ustedes ya festejarondo los diez años del grupo con una retrospectiva.
Javier Rama: Sí, en el Centro Cultural Recoleta, pero esta vez la idea fue de la escenógrafa Marta Albertinazzi. Ella nos recordó que somos la única compañía argentina que está en condiciones de hacer repertorio. Estos cuatro espectáculos que reponemos ahora son de estreno bastante reciente y eso hace que podamos llevarlos a escena sin complicaciones.
P.: El humor de Los Macocos tiene una identidad muy definida, pero estos cuatro espectáculos son bastante heterogéneos.
J.R.: Eso es lo bueno de este ciclo, que el público pueda ver cuatro comedias diferentes y a la vez fieles al estilo Macocos. Desde el humor negro de «Los Albornoz» con su visión cruel y bizarra de la sociedad argentina al humor de denuncia de «Continente viril», una comedia siniestra que nos conecta con un pasado reciente muy doloroso. Después está ese humor más cercano al clown y a la ingenuidad de la 'commedia del arte' que aparece en nuestra versión de «Turandot». En cambio en «Marrapodi» apuntamos a un humor más tierno, ya que se trata de una supuesta compañía de actores, destinada al fracaso, que se pasea por la historia del teatro argentino como un homenaje a la profesión.
P.: ¿Qué fuentes utilizaron para el armado de este espectáculo?
J.R.: Tomamos de base un libro del padre de Daniel, el investigador Adolfo Casablanca, que se titula «El teatro en la historia argentina» y que arranca en la época del Virreinato. Nosotros parodiamos diversos géneros, entre ellos el sainete, el grotesco, el teatro realista y cerramos el espectáculo con la revista porteña.
P.: ¿Es cierto que cada vez que ensayan distraen al personal técnico?
J.R.: Algo de eso ocurre. Ahora que volvimos al Teatro de la Ribera, después de un tiempo de haber hecho temporada con «Los Albornoz», los técnicos nos recibieron con una alegría enorme porque se divierten mucho durante nuestros montajes.
P.: El grupo tuvo un gran crecimiento en su paso del sketch humorístico a obras más estructuradas. ¿Nunca más un «Guiso de Macocos»?
J.R.: Justamente, como renegamos del crecimiento, nuestro próximo espectáculo va a ser tipo «Guiso de Macocos». Obviamemte no vamos a hacer una colección de sketches porque buscamos que tengan un eje temático y una mayor hilación, pero la idea es volver un poco a aquel ritmo. Empezamos a trabajar otra vez con Jorge Maronna en un espectáculo que se va a llamar «Macocos, última generación. M.U.G.» y que habla de cómo la tecnología nos ha cambiado la vida. Nuestro próximo desafío es hacer un humor más internacional, no tan centrado en códigos porteños, algo más neutro... como para poder viajar y cobrar en euros.
P.: Ustedes ya llevaron « Marrapodi» a Barcelona ¿cómo les fue en aquella ocasión?
J.R.: Como ocurre siempre hubo dos visiones, la de los actores y la mía. Ellos sintieron que la recepción fue muy fría, pero a mí me pareció bastante cariñosa, teniendo en cuenta que el público catalán es muy poco expresivo, cosa que ya nos había advertido Maronna, que conoce muy bien a ese público por sus giras con Les Luthiers.
P.: ¿No será que Los Macocos están demasiado acostumbrados al fanatismo de sus fans?
J.R.: De ahí mis eternas discusiones con el grupo. Si no les gritan «bravo» o no los aplauden de pie, para ellos la función fue floja. Y por más que yo les diga: «¿No escucharon el aplauso? La gente se rió muchísimo y salió muy contenta», a ellos no les basta; es cierto, están muy cebados por sus fans.
Entrevista de Patricia Espinosa




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