18 de diciembre 2000 - 00:00

Los Tekis: "En el folklore de hoy faltan creadores"

Los Tekis.
"Los Tekis".
(19-12-00) Este era un viejo sueño "nuestro", dice José Luis Ponce, de Los Tekis. «Porque los discos en estudio no llegan a reflejar todo lo que pasa en el vivo.» Juanjo Pestoni, también presente en la char-la con este diario, lo interrumpe para agregar: «Inclusive, hemos decidido respetar todo tal cual se grabó; por ejemplo, había un tema con problemas técnicos de grabación y preferimos dejarlo afuera del disco antes que retocarlo en el estudio». Hablan del CD «En concierto», grabado en La Vieja Usina de Córdoba por la banda jujeña que se ha sumado en los últimos años al llamado folklore joven.


Periodista: ¿Ustedes sienten que este nuevo boom del folklore del que tanto se ha hablado ha perdido la fuerza que tenía un par de años atrás?

Juanjo Pestoni:
Yo lo veo muy bien al folklore. Nosotros casi estamos trabajando mejor porque todo se ha ido decantando y nuestra propia base se hace más firme.

José Luis Ponce:
La cosa ex-plotó con Soledad y Los Nocheros. A partir de eso, muchos grupos se acercaron a esta música para ocupar un lugar y sacar algún beneficio. Yo creo que finalmente los que van a quedar son aquellos que tienen un proyecto musical a largo plazo; y me parece que eso es lo que está sucediendo. Igualmente vale la pena pensar que en el interior el folklore nunca había desaparecido; hasta en los medios de difusión siempre hubo más folklore en el interior que en la Capital.

J.P.:
Eso es natural, porque en las provincias no se ha perdido la costumbre de las guitarreadas. En mi infancia era algo muy habitual estar en un asado con amigos o con la familia y que después alguien agarrara una guitarra y nos pusiéramos a cantar.

P.: ¿Y cuál sería la diferencia entonces entre este último boom y aquel recordado de la década del '60?


J.L.P.:
En que en aquel momento se dio también una explosión de autores y compositores que en este momento no se está dando. Además la estética musical ha ido cambiando. Se han sumado nuevas informaciones que traen los jóvenes al folklore porque además de esa música han escuchado rock, o lo han tocado; esa apertura les abrió la cabeza a los músicos. Y ese aporte se refleja en el tipo de instrumentos que se eligen, en el sonido, en las puestas.

P.: ¿Esa ausencia de creadores es lo que lleva a muchos músicos jóvenes a recrear viejos clásicos del género?


J.P.:
Es que es una herencia muy buena y a la vez muy pesada, porque al lado de monstruos como Falú, o Dávalos, o Leguizamón, o Castilla, todo parece pobre. Peteco Carabajal es, por ejemplo, uno de los que marcó el camino para las nuevas gene-raciones; nos harían falta muchos como él.

J.L.P.:
Pero, como le decía, ahora vivimos otra realidad, otro paisaje. Me parece que estamos en un período de transición y ojalá con el tiempo nosotros también podamos convertirnos en clásicos y que nos miren con el mismo respeto con que nosotros miramos ahora a Los Chalchaleros. Por otro lado, creo que tenemos que mirar el modelo de los músicos brasileños que se han unificado sin prejuicios de géneros.

J.P.:
En ese sentido nosotros hemos apostado siempre a la unificación. En el primer disco grabamos la «Milonga norteña» de Julián Plaza; en el segundo pusimos el «Himno a mi corazón» de Miguel Abuelo. Y es habitual que incluyamos temas que nos traen autores que no escriben habitualmente folklore, como Claudia Brant o Coty Sorokin.

J.L.P.:
Ojalá algún día encontremos una música que nos represente a todos, que haya un festival donde se puedan escu-char todas las músicas y que nadie se sorprenda ni se sienta molesto por eso. A mí me pare-ce que en este sentido el próximo Cosquín va a marcar un giro, con una estética diferente, con una dinámica del espectáculo mucho mejor desde el escenario giratorio que va a agilizar la entrada y salida de los grupos, con buenas luces y sonido, y con un locutor que ya no va a estar para cubrir los baches entre un número y otro.

J.P.:
Nosotros apostamos fuerte en este Cosquín. Vamos a hacer un espectáculo con un guión, con textos de poetas que dirá un actor, con bailarines. En total, para nuestro show se van a mover unas 100 personas.

P.: ¿Cómo viene el resto del trabajo para el verano?


J.P.:
Afortunadamente muy bien. En enero y febrero tenemos todos los fines de semana completos, vamos a estar en un montón de festivales de jueves a domingos, y a lo mejor el resto de los días hagamos algo en la costa.

J.L.P.:
Y después presentaremos un show grande en la Capital. Hemos tocado en el Luna Park, fuimos invitados de Los Nocheros en Vélez, y nos recibieron muy bien. Pero todavía nos falta consolidarnos en Buenos Aires con la misma fuerza que tenemos en el interior.

Dejá tu comentario

Te puede interesar