Anne Bancroft con su esposo Mel Brooks.
El matrimonio, uno de los más duraderos
de Hollywood, se formalizó en 1964.
A los 73 años murió ayer en Nueva York Anne Bancroft, cuya fama mundial la debe al papel de la Señora Robinson en «El graduado», el film de 1968 en el que, rivalizando con su propia hija en la ficción, Katharine Ross, seducía al inexperto Dustin Hoffman. Su papel, el mismo que hoy está interpretando en teatro Nacha Guevara (hay que pensar que Bancroft, cuando lo creó para el cine, tenía sólo 36 años), también fue popularizado por la canción homónima de Simon & Garfunkel, que formaba parte de la banda sonora. Su muerte, en el Hospital Mont Sinai de Nueva York, se produjo por un cáncer uterino, enfermedad que la actriz padecía desde hacía ya un tiempo.
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Nacida en el barrio neoyorquino del Bronx, Bancroft, cuyo nombre real era Anna Maria Italiano, obtuvo varios premios cinematográficos por sus actuaciones, entre ellos el Oscar de la Academia de Hollywood por «Ana de los milagros» (1962) de Arthur Penn, en la que interpretó a la maestra de Hellen Keller.
En 1964 se casó con Mel Brooks, matrimonio que duró hasta la actualidad. Con él apareció en las películas «La última locura de Mel Brooks», «El gordito» y «Soy o no soy». Otros destacados papeles suyos para el cine fueron los de «Siete mujeres», de John Ford, «El prisionero de la Segunda Avenida», con Jack Lemmon, «Momento de decisión», con Shirley McLaine y Mijail Baryshnikov, y «Buscando a Greta».
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