Con la lira en la mano y los lascivos versos de Petronio como fondo, Peter Ustinov ordenó quemar la ciudad de Roma en una de sus interpretaciones más memorables para el cine, el emperador Nerón de «Quo Vadis», en 1951. En ese entonces tenía 30 años, una atractiva carrera a sus espaldas y un estupendo futuro en la pantalla.Y, aunque nunca fue un gran protagónico, la historia del cine lo recordará como un actor de carácter de excepción. Ustinov, que además de actor fue director, relator, productor y dramaturgo, murió el domingo en Suiza a los 82 años aunque la noticia recién se conoció ayer. En el cine, además de «Quo Vadis», Ustinov cobró notoriedad en películas como el «Espartaco» de Stanley Kubrick, que le valió el primer Oscar de su carrera. El segundo lo obtuvo por la estupenda farsa de Jules Dassin «Topkapi», la historia de un asalto «matemático» que inspiró mucho después a otras películas, como la primera «Misión imposible».
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Rodó casi 90 películas, a las órdenes de directores de los más diversos estilos. Así se lo vio en «Hotel Sahara», de Ken Annakin, «Dolores, la gitana», del argentino Hugo Fregonese, «Lola Montes», de Max Ophüls, «No somos ángeles» de Curtis Bernhardt, «Los espías» de Henri-George Clouzot y, entre otras, «Fuga en el siglo XXIII» de Michael Anderson.
Pero la especialidad en personajes «romanos» decadentes no fue la única de Ustinov: a principios de los '70 le dio el rostro, la expresión y la voz a uno de los más célebres detectives de la literatura policial inglesa, el belga Hercule Poirot de Agatha Christie. Como Poirot, Ustinov apareció en las películas «Muerte en el Nilo», «El demonio bajo el sol» y «Cita con la muerte», y en televisión en los unitarios «Trece a la mesa», «Muerte en tres actos» y «El enigma de Pale Horse». Nacido de padres rusos y alemanes en Londres, en 1921, Ustinov trabajó además para UNICEF como embajador de niños. A los 16 años abandonó la escuela de Westminster y entró en el London Theatre Studio, donde se hizo famoso como actor y escritor, hasta el punto que escribió su primera obra de teatro a los 18 años, «House of Regrets». Pasó por el Ejército, sin particular éxito, como lo demuestra un informe militar, que afirmaba: «Por ninguna razón, este hombre tiene que estar a cargo de otras personas».
Durante la II Guerra Mundial, Ustinov pasó la mayor parte del tiempo en la Unidad de Cine del Ejército, lo que le dio tiempo para escribir más obras de teatro y aparecer en tres películas, entre ellas «The Way Ahead». Después de la guerra, Ustinov se dedicó plenamente al cine, ya sea como productor, escritor, director y actor. Ustinov fue también novelista y orador público, con conocimientos de las lenguas francesa, alemana, italiana, rusa, española, griega y turca. Al margen del cine, Ustinov tenía inclinación por el teatro, como lo prueba su obra «The Love of Four Colonels», que fue puesta en escena por primera vez en 1951 antes de disfrutar del éxito en EE.UU.
El actor, casado tres veces -IsoldeDenham, Suzanne Cloutier y Helene du Lau Allemans- y con cuatro hijos, escribió libros de viaje y novelas, y era considerado un hombre de una inmensa cultura. Una de sus series famosas para la BBC fue «La Rusia de Peter Ustinov», en la que hizo un recorrido por el país de sus raíces y que le llevó a visitar treinta ciudades. Nombrado caballero en 1990, el actor -que residía en Suiza desde 1957- tenía una picardía natural que le hizo figura bienvenida en programas de entretenimiento y como presentador en cenas importantes de alcance internacional.
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