Los Angeles (AFP y EFE) -El actor Robert Stack, mundialmente conocido por su papel de Eliot Ness, líder de «Los intocables» en la serie homónima, murió ayer en su residencia de Los Angeles a los 84 años, debido a una crisis cardíaca. Hacia fines de los años cincuenta hasta 1963, Stack protagonizó el legendario papel de Eliot Ness en «Los intocables», luchando contra las mafias de Chicago. En 1992, el agente del FBI renovó la leyenda con «El retorno de Eliot Ness».
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Nacido en Los Angeles el 13 de enero de 1919, el actor creció en un ambiente artístico: su bisabuelo fundó un teatro, su abuela Marina Perrini había sido una famosa cantante que cosechó triunfos en La Scala de Milán y su abuelo Carlo Modini cantó en las más importantes capitales del mundo. Debido a esto, durante su infancia viajó por toda Europa.
Al terminar sus estudios de arte dramático en California, ingresó en la Academia Artística que dirigía Henry Duffy y a los seis meses de estar allí consiguió un contrato con la Universal. Su primer trabajo fue junto a una de las más famosas estrellas femeninas de la época, Deanna Durbin, a la que además estampó el primer beso que recibió en pantalla la actriz, en « Primer amor» (1939), de Henry Koster. En 1940 rodó « La hora fatal», película antinazi que le valió ser incluido en las listas negras de Adolf Hitler, del cual se mofaría dos años después en « Ser o no ser», cumbre de la comedia dirigida por Ernst Lubitsch y en la que Stack era el piloto con el que flirteaba la casquivana actriz encarnada por Carole Lombard.
Sin embargo, la mayoría de sus trabajos en aquella época han dejado poca huella en la historia del cine, aunque le reportaron gran popularidad y lo convirtieron en un habitual del género de aventuras y el western. Su carrera remontó gracias a títulos como «La casa del sol naciente» (1955), de Samuel Fuller, y « Palabras al viento» (1956), con la dirección de Douglas Sirk, con quien repitió en « Los diablos del aire» dos años después.
Pero el cine quedaría en un segundo plano en comparación con el papel que lo lanzó al estrellato definitivo y se convirtió en mito para varias generaciones: Eliot Ness, insobornable jefe policial en lucha contra el gangsterismo en «Los intocables». Desde su estreno en 1959 y durante un lustro, Stack se convirtió en el héroe de los 120 capítulos de esta serie, uno de los primeros títulos míticos de la TV en varios países. Su carrera transcurrió a partir de entonces entre la TV y el cine, con éxito desigual en ambas. Así, en sus más de cincuenta películas y una veintena de trabajos televisivos se incluyen desde colaboraciones con directores del renombre de Steven Spielberg -aunque en uno de sus escasos fracasos comerciales, «1941» (1979)- hasta pequeños papeles en productos como «¿Y dónde está el piloto?».
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