13 de agosto 2001 - 00:00

Muy buen concierto de música sacra

El ciclo de música sacra que organiza la Catedral de San Isidro ya es una tradición con 14 años de actividad permanente; sus protagonistas son músicos argentinos y extranjeros que se dedican seriamente al gé-nero. Por caso, el próximo 2 de setiembre traen a la Capella Obliqua de Basilea (Suiza) y, a fin del mismo mes, al Coro de Ni-ños y Jóvenes Cantores de Bariloche.

En el último concierto, se disfrutó de la serie de siete cantatas que Dietrich Buxtehude reunió como «Membra Jesu Nostri Patientis Sanctissima», compuesta sobre el poema medieval «Salve Mundi salutare», escrito por Arnoldo di Lovaina (1250). Buxtehude (1637-1707) fue organista en Lühbeck, al norte de Alemania, y era tal su prestigio que hasta el mismo Johann Sebastián Bach viajó hasta allí para perfeccionarse con el sabio maestro, sobre todo en la escritura para el órgano y un nuevo enfoque en las cantatas, es decir, corales con ariosos. Justamente, la serie que hemos conocido sigue este molde, concertantes en apertura y cierre, arias en los textos centrales; acompañamiento de violines, violas da gamba, tiorba y órgano.

El argentino Juan Manuel Quintana tiene un bien ganado prestigio en este repertorio, recorre el mundo y graba discos. Un núcleo de colegas talentosos enmarcó los cantos sublimes -en latín-en las estupendas voces de las sopranos Barbara Kusa y Jane Cockell, el contratenor Pablo Travaglino, el joven tenor Pablo Pollitzer y el imponente bajo Alejandro Meerapfel.

Quintana alternó la dirección con la ejecución de viola da gamba, en lo que es insuperable. La acústica de la Catedral de San Isidro y su arquitectura dieron un marco ideal para estas manifestaciones sacras de profundo contenido espiritual y altísimo valor musical.

Dejá tu comentario

Te puede interesar