19 de agosto 1999 - 00:00

"NENETTE Y BONI"

B oniface no es, para nada, «el heroico Bonifacio», sino un muchacho común, disgustado consigo mismo, y enloquecido por la panadera del barrio.
Pero Nénette no es la panadera, sino la hermanita adolescente de Boni, que escapa del inter-nado y se instala en la casa, embarazada vaya uno a saber de quién.

 Fastidios

Boni siente fastidio por la hermana, una de esas criaturas tan lindas (por la edad) como antipáticas (¿por la nacionalidad?), hasta resultar francamente odiosas. Y ambos hermanos aborrecen al padre, un infeliz que ahora quiere hacer buena letra.
En el fondo, ya se sabe, cada uno de ellos necesita algo de amor. Pero aquí nadie manosea esa palabra.
El asunto tiene que ver con la vida cotidiana de unos jóvenes marselleses, con ese embarazo no deseado, el «parto anónimo» (una figura legal que facilita posibles trámites de adopción) y la aceptación de la paternidad, o de la condición de tío, a pleno y aunque nadie se lo espere. Allá por los años '30, en ese mismo puerto,
Marcel Pagnol supo relatar cosas parecidas («Angele», «Marius», «Fanny», «Cesar»), que los norteamericanos adaptaron a su modo, en 1961, con «Fanny». Claro, en algunas cosas, los tiempos cambian. Así lo entiende Claire Denis, figura quizá demasiado elogiada de «Cahiers du Cinéma».

 Rechazo

Ella mantiene el contenido básico, pero rechaza la tradición narrativa, y propone componer la historia mediante fragmentos de escenas, quizá por coherencia con el concepto de familia fragmentada que ella ilustra.
A veces su estilo desconcierta, sobre todo cuando aparecen algunos planos medio gratuitos, difíciles de asociar con el relato. Se aprecian mejor, en cambio, ciertos hallazgos (p.ej. las imágenes que sugieren el flujo y reflujo de una relación sexual), y la sensación casi palpable que logra con su material (cuerpos, una masa de harina, etc). Y se destaca, eso sí, sinceramente, el final, claro, actualizado, feliz, sin discursos. Interesante.

Dejá tu comentario

Te puede interesar