10 de agosto 2005 - 00:00

Nueva ofensiva contra el tabaco en el cine

Humo y glamour, una imagen de antaño: Humphrey Bogart, Charlotte Rampling, Sigourney Weaver y Jamie Lee Curtis.
Humo y glamour, una imagen de antaño: Humphrey Bogart, Charlotte Rampling, Sigourney Weaver y Jamie Lee Curtis.
Los Angeles (especial) - En Hollywood, ya hace años que fumar en una película ha perdido todo el glamour que estuvo asociado a esta práctica en los años dorados del cine. Son raros los casos en que hoy un actor o actriz acepten aparecer con un cigarrillo en una película de elevado presupuesto, salvo que el guión, específicamente, indique para un personaje alguna particularidad que así lo requiera (y, por lo común, son requerimientos negativos para la pintura de ese personaje).

Sin embargo, si los grandes estudios han erradicado casi por completo esa imagen, tan asociada a galanes recios como Humphrey Bogart o actrices que fumaron hasta bien entrados los '80, como Meryl Streep, Sigourney Weaver o Jamie Lee Curtis, en el cine independiente norteamericano esa costumbre se resiste a desaparecer, y contra ella embaten las autoridades sanitarias y los médicos.

Esto se refleja en un artículo que publicó esta semana la revista especializada «The New Scientist», que difunde los resultados de un estudio de campo en películas norteamericanas independientes en un período de diez años. De acuerdo con esa investigación, si en Hollywood sólo fuman los «villanos o marginales», entre los estudios independientes hay personajes de buen perfil que suelen mantener su condición de fumadores, y es contra ellos que advierte la revista, que cita algunas conclusiones de un simposio sobre el tema en la St. Michael's Medical Center en Newark, Estados Unidos.

«En la película 'Revancha' el personaje fumador de Mel Gibson era de clase baja y un ladrón. Sin embargo, era incuestionablemente el héroe del film, y extremadamente simpático»
puntualizó Karan Omidvari. «Para los adolescentes, el público mayoritario de ese film, lo malo es lo bueno», agregó.

Según el artículo, Omidvari y sus colegas llevaron adelante ese estudio en 447 películas realizadas en los Estados Unidos entre 1990 y 2000, y hallaron que 24% de los protagonistas fuman alguna vez al menos durante la película. Ese porcentaje es exactamente el mismo que loa población fumadora en los Estados Unidos.

De esa investigación surge que son los cineastas independientes, y no Hollywood, quienes más fumadores incorporan a sus películas (la proporción es de casi 50% de los títulos, que incluyen fumadores, contra menos de un tercio de las películas surgidas de Hollywood).

• Porcentajes

Dentro de esa franja, 36% de los fumadores representan caracteres negativos (malvivientes, asesinos, corruptos), pero los héroes o personajes positivos que encienden al menos una vez un cigarrillo llega a una proporción de 21%. Personajes de clase media baja o baja que fuman ascienden a 50%, en tanto sólo 10% de clase media alta o ricos fuma en las películas. El estudio contrasta con la creencia generalizada de que, en los últimos diez años, sólo los personajes negativos fumaban.

La médica
Anna Adachi-Mejia del Dartmouth Medical School también es citada por la revista: «Las estrellas de cine son fuertes modelos de imitación», señala. «De modo que es completamente indistinto si el que fuma una película es un personaje positivo o negativo. La imitación existe de una manera u otra».

En los debates, también se acusó a las compañías tabacaleras, que en alguna época fueron fuertes sponsors del cine, a continuar presionando a las productoras para que se vea determinada marquilla en algún momento de la película. El caso más criticadofue el del film candidato al Oscar «En el dormitorio», interpretado por Sissy Spacek y Tom Wilkinson, en donde no sólo los protagonistas sino varios personajes secundarios aparecían fumando. Y siempre la misma marca, que hasta era mencionada en voz alta por Spacek en una escena.

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