«Lee mis labios» («Sur mes lévres», Francia, 2002, habl. en francés). Dir.: J. Audiard; G.: J. Audiard, T. Benacquista; Int.: E. Devos, V. Cassel, O. Perier, B. Alane, F. Loriquet, Keena.
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F rente a la cartelera, podría pensarse que éste es el mes de las secretarias que se dejan tratar como un estropajo. Sólo que, a diferencia de la chica americana del estreno anterior, la de esta semana no es tan linda ni tan sumisa. De hecho, si «Lee mis labios» fuera una película norteamericana, los protagonistas serían bonitos, bien vestidos, y captarían todo el tiempo las simpatías del espectador. Pero...
Se trata de un filmnoir estilo Alain Corneau, o sea, una historia de seres turbios, largamente fracasados y resentidos, en lucha con el destino, seres mostrados sin demasiada piedad. Y sin piedad tampoco hacia el espectador, que debe aceptar varios pecados de esteticismo, complejidades no siempre verosímiles ni necesarias, y unos cuantos minutos de más. Eso sí, con unos intérpretes admirables.
•Actriz
La protagonista, Enmanuelle Devos, se ganó el César con este papel de una oficinista poco atractiva y encima sorda, que aprovecha la compañia de un exconvicto de poca monta para usarlo en una venganza contra sus cotidianos burladores. «Ella le enseñó los buenos modales, y él, los malos», dice por ahí una promoción.
El, desgreñado, y también empeñado en cobrarse unas cuentas, es Vincent Cassel, el mismo de «Irreversible». No diremos que juntos sean dinamita, pero hacen una de esas duplas para el mal, lo suficientemente inquietantes como para temerles, y al mismo tiempo atractivas, como para seguirlas (a distancia, se entiende, porque ni caen del todo agradables, ni parece del todo amor lo que surge entre ellos).
Plenamente atractiva, en cambio, e ingeniosa, es la banda que, mediante un empleo inhabitual de los planos sonoros, sabe incorporarnos a la perspectiva de la chica sorda. Pequeña ironía, el anterior trabajo del sonidista se llama «Pacte du silence». Como el pacto que cumplen con su oficio esos técnicos que nunca pasarán a primer plano, pero hacen memorable a una película.
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