1 de noviembre 2005 - 00:00

Piqueteros más divididos que antes: ahora por Bush

Las paredes de algunas calles de Buenos Aires compitieron ayer con afiches de crítica a la cumbre de presidentes y a la presencia de George W. Bush, que parece ser el único motivo que les queda a los activistas para insistir en sus algaradas.
Las paredes de algunas calles de Buenos Aires compitieron ayer con afiches de crítica a la cumbre de presidentes y a la presencia de George W. Bush, que parece ser el único motivo que les queda a los activistas para insistir en sus algaradas.
«Estos son unos imbéciles. Ahora los diarios van a sacar notas con la división piquetera.» Profecía autocumplida la del piquetero Néstor Pitrola, quien se lamentaba en el lobby del Hotel Bauen por las discusiones que el hasta ayer Frente de Unidad protagonizó con motivo del plan de acción por la IV Cumbre de las Américas.

Durante la conferencia de prensa se vivió un aparente clima de tranquilidad, que se quebró cuando Gustavo Giménez, del MST Teresa Vive, anunció que ellos iban a participar de la Cumbre de los Pueblos, o contracumbre oficialista, y que iban a estar presentes en el estadio mundialista de Mar del Plata para apoyar al presidente venezolano, Hugo Chávez.

La respuesta de Ernesto Aldana, del MASFTC, una vez concluido el encuentro con la prensa, fue contundente. «Ir al mundialista a escuchar a Silvio Rodríguez tocando la guitarra no es protestar. Nosotros vamos a marchar contra las vallas cercanas al hotel Hermitage. Y las vamos a querer tirar, y ahí va a venir la represión y los manguerazos. Les vamos a tirar las vallas.»

Ya desde antes del comienzo del encuentro, había discusiones entre los caciques piqueteros sobre el contenido de la declaración que se leería ante la prensa. De hecho, el MST repartía panfletos convocando a protestar en el estadio mundialista, mientras Pitrola, del Polo Obrero, denunciaba el mecanismo de contención social del gobierno nacional que buscaba encerrar a los manifestantes en una cancha de fútbol para tener la protesta organizada y prolija.

Además de los tres trenes, contratados por los piqueteros, que partirán hoy desde la estación de Constitución-donde viajarán mezclados los piqueteros duros con los blandos de Barrios de Pie-, el viernes partirán unos 50 micros de la CCC de Juan Carlos Alderete, que se unirán en caravana con otros tantos del interior del país y de la provincia de Buenos Aires para repudiar en «La Feliz» la presencia de George W. Bush en la Argentina. Si bien los fondos les alcanzaron para pagar los trenes, una vez en la ciudad costera implementarán una política de bajo presupuesto y dormirán en carpas en un camping piquetero.

«Nuestra lucha va a ser en las calles de Mar del Plata», advertía el trotskista Marcelo Ramal, mano derecha de Pitrola, al tiempo que denunciaba a la Cumbre de Jefes de Estado como un intento por lavarle la cara a Bush.

Otros de los caciques piqueteros presentes fueron
Oscar Kuperman (MTR Cuba) y Amancai Ardura (CCC), quien advirtió que el piquetazo nacional del próximo viernes contó con seis meses de preparación.

Pitrola
, el piquetero más votado, estaba visiblemente ofuscado. Observaba con resignación cómo Giménez trataba de ponerle paños fríos a la polémica piquetera del Frente de Unidad: «A pesar de todo, queremos realizar una acción unitaria de todos los que estamos en contra de Bush».

A esa altura estaba clara la interna piquetera. Bush y Chávez eran los principales motivos de la unión y desunión del movimiento. El MST Teresa Vive irá a la contracumbre organizada por la Cancillería para respaldar la presencia del presidente venezolano, mientras que la CCC a mitad de camino pasará «de visita» por el estadio mundialista pero a la hora de marchar irán al choque con las fuerzas de seguridad junto al bloque ultraduro del PO y el MAS-FTC.

Esta fractura se da luego de que el PO y el MST habían integrado un subloque piquetero común de tipo electoral, persentando candidatos en las últimas elecciones legislativas.

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