Polémico émulo del "Código Da Vinci"

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Jerusalén (EFE) - La Dirección de Antigüedades de Israel indicó ayer, a través de un comunicado, que sus responsables estarían «muy contentos» si algún organismo oficial propusiera un «buen» proyecto de apertura al público del lugar de Jerusalén donde, según un polémico documental, reposarían los restos de Jesucristo y su familia. El documental «La tumba perdida de Jesús», producido por James Cameron (el director de «Titanic») y presentado anteayer en Nueva York, revela el hallazgo de una tumba familiar, que «podría contener» los restos de Jesucristo y su familia, incluida la Virgen María, María Magdalena y un supuesto hijo de esta última y Jesús de nombre Judas, en el barrio de Talpiot, en Jerusalén.

Por su parte, el Ayuntamiento de Jerusalén dijo no estar «en absoluto implicado» en un eventual proyecto de apertura al público del denominado Osario de Jacob, descubierto en unas excavaciones en 1980.

En la tumba se encontraron varias inscripciones con los nombres de «Jesús, hijo de José», «María», «Mariamana» (María Magdalena), José, Mateo -familiar de Jesucristo- y Matia Judas, el presunto hijo de Jesucristo y María Magdalena y a quien se identifica como Jehuda bar Ysehua, o «Judas, hijo de Jesús».

Con Cameron como productor ejecutivo y dirigido por el periodista y cineasta de origen judío Simcha Jocobovici, el documental llevó cinco años de trabajo y su realización se mantuvo en absoluto secreto. Auspiciado por las cadenas de televisión Discovery Chanel y Vision TV, de Canadá, el estreno de «La tumba perdida de Jesús» está previsto para el 6 de marzo.

El profesor de Estadística de la Universidad de Toronto, Andrey Feueverger, defendió en la presentación de la película que «sólo hay una posibilidad entre 600 de que los restos correspondana otra familia que la de Jesús».

Mientras, entre los críticos figura el vicecustodio de Tierra Santa, el sacerdote franciscano Artemio Vítores, quien calificó de «ridícula» la tesis del documental. Para Vítores, los autores del film buscan «publicidad» por medio de afirmaciones «sin ningún fundamento arqueológico» que «apelan un poco a la ignorancia religiosa».

Desde una óptica científica, el arqueólogo y catedrático Amos Kluner también cuestionó el descubrimiento que se muestra en el documental: «Es una gran historia para un telefilm, pero lo que se cuenta es completamente imposible» y «un sinsentido», señaló a «The Jerusalem Post». «No existen posibilidades de que Jesús y sus allegados tuvieran una tumba familiar. Era una familia de Galilea sin nexos con Jerusalén», concluyó.

El documental viene así a reforzar la versión extendida por la novela «El Código Da Vinci», de Dan Brown, de que Jesucristo y María Magdalena estuvieron casados y tuvieron descendencia.

Incluso va más allá al especular con la posibilidad de que los restos son la primera prueba física de la existencia de Jesús como hombre: «El Código Da Vinci es ficción. La tumba perdida de Jesús es realidad», reza un comunicado de la productora.

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