El legendario músico inglés Paul McCartney logró una vez más emocionar a varias generaciones de fanáticos argentinos con un espectáculo impecable basado en abundante material de la célebre banda que integró en la década del 60, The Beatles, y de su ex grupo Wings, junto a algunas canciones de sus etapas solistas.
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Por segunda noche consecutiva, el ex beatle hizo vibrar al público argentino. Como parte de la gira mundial "Up and coming-Tour", el ex socio de John Lennon cumplió el sueño de miles de argentinos que querían volver a verlo en directo y de otras tantas de miles que nunca habían tenido la posibilidad de vivir en carne propia un concierto del genio de Liverpool.
Con dos funciones agotadas varias semanas antes, McCartney, de 68 años, se condujo cómodo y aplomado al frente de una banda sólida y superprofesional que lo acompaña desde hace diez años, integrada por Rusty Anderson (guitarra, coros), Brian Ray (guitarra, bajo, coros), Paul "Wix" Wickens (teclados, guitarra, armónica, coros) y Abe Laboriel, Jr. (batería, coros).
El primer tramo del concierto estuvo centrado en canciones de Wings y así pasaron "Letting Go", "Let Me Roll It" "Nineteen Hundred And Eighty Five", "Let Em In" y "My Love", esta última dedicada a su ex mujer Linda "y a todos los enamorados que están aquí", según añadió en español Sir Paul.