El trombonista y director de orquesta Ray Conniff murió anteanoche a los 85 años en un hospital del sur de California. Un portavoz de su «fan's club» dijo a la prensa que Conniff había sufrido recientemente un problema cerebral. La carrera de Conniff, músico jazzero en su origen, comenzó en la época de las Big Bands.
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Los círculos jazzeros, sin embargo, no tuvieron en muy alta estima la enorme popularidad de la música de difusión de Conniff. Se llegó a decir, por caso, que si Mantovani era el mayor representante de la música de ascensor, Ray Conniff lo fue para la música de supermercado.
Al igual que Liberace, Conniff eligió una fórmula fija de orquestación que le reportó un éxito comercial inmediato. Sin embargo, pasados los años de la polémica, algunos de sus propios detractores empezaron a revalorarlo, sobre todo al considerar lo noble de sus orígenes. Conniff fue uno de los primeros grandes trombonistas de la era de las grandes bandas. Tocó con Bunny Berigan, Bob Crosby, Art Hodes y Artie Shaw, y algunos de sus solos son ejemplares. Conniff estudió más tarde arreglos por correspondencia, y cuando empezó a dominar la materia empezó a aplicarlos en distintas bandas. Prestó servicios como músico durante la Segunda Guerra Mundial y más tarde se trasladó a Hollywood.
Allí merodeó los estudios de cine en busca de trabajo y recién en 1951 fue contratado por Mitch Miller como arreglador para algunas películas de la Columbia. En 1956, la división musical de ese sello lanzó su primer LP, «S'Wonderful», donde combinó un coro de cuatro voces masculinas y cuatro femeninas con una banda tradicional de 18 instrumentos, además de los guitarristas Al Caiola y Tony Mottola. Conniff grabó luego con dos grupos: su «Orchestra and Chorus» y sus «Singers».
Sus 25 discos siguientes, entre los años 50 y 60, estuvieron permanentemente en la lista de los Top 40. Su orquesta acompañó el éxito de «Chances Are» de Johnny Mathis, «Moonlight Gambler» de Frankie Laine, «Just Walking in the Rain» de Johnnie Ray y «Singing the Blues» de Huy Mitchell, entre muchos otros.
De esa época data su costumbre de tomar grandes éxitos y grabarlos según su propio estilo, como hizo con «Somewhere My Love», versión ligera del famoso «Tema de Lara» que Maurice Jarre compuso para la película de David Lean «Doctor Zhivago».
Además de los hits populares, Conniff también empezó a difundir clásicos de repertorio, y grabó tres discos con versiones de compositores clásicos, entre los que incluyó «Para Elisa» de Beethoven, el «Coro de los Esclavos» (el «Va Pensiero» del «Nabucco» de Verdi) y «Bah Bah Conniff Sprach», adaptación del «Also Spracht Zarathustra» de Richard Strauss. Ese modelo se extendió a lo largo del mundo y tuvo, entre sus imitadores, a Percy Faith o a los argentinos Waldo de los Ríos, Regis Debray ( Horacio Malvicino) y Vincent Morocco.
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