5 de agosto 2002 - 00:00

Récord de artistas argentinos por el mundo

Obra de Marcos López
Obra de Marcos López
Por cierto que a Guillermo Kuitca, el único artista argentino que hoy ocupa un lugar entre las grandes figuras del arte contemporáneo internacional, no le falta talento. Pero también es cierto que la aceptación de Kuitca en el complejo entramado de la cada vez más poderosa «institución arte», está legitimada por las más importantes colecciones museográficas del mundo. Su éxito, como el de cualquier artista, no deviene tan sólo del talento, sino además, de la posibilidad de acceder a los espacios de consagración.

Hasta promediar la década del '90 para los artistas provenientes de países periféricos como el nuestro, el ingreso a este circuito estuvo muy limitado. Sin embargo, ante la demanda de un arte más variado, complejo y original, las instituciones que legitiman el arte contemporáneo inauguraron el siglo XXI con un nuevo criterio de apertura. Varios argentinos lograron así cruzar la frontera. Algunos con el afán de ganar lugar en el mercado internacional y otros, para ver, conocer y perfeccionar un oficio que al incorporar nuevas tecnologías (como el video o la fotografía) se ha complejizado.

Kuitca
, que acaba de exhibir sus obras en Milán y tuvo a su cargo durante más de diez años un taller de becarios, cuenta: «Hay muchísimos chicos de las becas trabajando afuera y en general les va bastante bien. Karina Peisajovich, Alejandra Seeber y Cecilia Biagini están en Nueva York,Ariadna Pastorini en Alemania y Varda Caivano en Londres. Son los que ahora recuerdo. El caso opuesto es Jane Brodie, que siendo de EE.UU. hace su carrera y trabaja desde hace años en Buenos Aires».

•Ayudas erráticas

Si bien las iniciativas las instituciones argentinas son erráticas y el apoyo a los artistas que intentan salir a ganar el mundo siempre resulta escaso, las ayudas se incrementaron este año. La Fundación Antorchas abre en agosto un programa de becas y subsidios al exterior, y la Dirección de Cooperación Internacional de la Secretaría de Cultura de la Nación ya otorgó 35 becas de perfeccionamiento en España, EE.UU., Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Italia, Panamá, Uruguay y Venezuela. El costo para el Estado argentino es de 50.000 pesos y las instituciones extranjeras asumen la mayor parte del gasto.

Desde la Escuela de Cine de Ohio, Gabriela Gallegos escribe: «Es una posibilidad única poder participar de los rodajes, ver los métodos e instrumentos que utilizan e intercambiar formas diferentes de expresividad y medios de la cultura audiovisual». Ahora, y como respuesta a los 1.200 aspirantes que se presentaron a la primera convocatoria, la Secretaría abrió un nuevo concurso en septiembre para otorgar otras 35 becas, esta vez con nuevos destinos que se suman a los anteriores: Marruecos, Francia, Canadá, Egipto, Inglaterra y China.
Además están los artistas que abren rumbo por su cuenta. La talentosa
Nicola Costantino expuso este año sus obras en Oslo, Tel Aviv y Dinamarca; Jorge Macchi tiene una agenda cargada para este año, con muestras en España, Francia, Italia, Holanda y Alemania; Graciela Hasper realizó su segunda exposición en la galería Annina Nosei de Nueva York y está ahora becada en la Chinati Fondation de Texas.

Por su parte, Mónica Van Asperen estuvo como becaria en Canadá, Pablo Reinoso (que vive en París y diseña los envases de Givenchy), mostró sus obras en exhibiciones colectivas e individuales de Madrid, al igual que Liliana Porter, el tucumano Sandro Pereira y Nicolás Guagnini; Karina El Azem marcha a Nueva York con la beca Jackson Pollock, Martín Weber, expuso en el sofisticado espacio The Projet que se inauguró en el barrio de Harlem y Marcelo Pombo en la Christopher Grimes Gallery de Santa Mónica.

•Mónica Millán

Pero en ocasiones no es necesario cruzar el continente para alcanzar un mercado próspero o profundizar los conocimientos. La misionera Mónica Millán -también reciente becaria en Canadá- trabaja ahora en Paraguay, en el proyecto «Identidades en Tránsito» financiado por la Fundación Rockefeller. Su tarea, compenetrada con la identidad de los lugareños de Yatity, patria de los bordados «Aopoi», consiste en «una investigación sobre la fragilidad, la sombra, la huella, las presencias sutiles que dejan la aguja y el hilo».

Pese a que las voluntades individuales no tienen la fuerza que podría brindar un plan estratégico que mancomunara todos estos esfuerzos, lo cierto es que los resultados de estas giras son excelentes. La última «Review» que publica la Americas Society, trae reportajes a
Hasper, Macchi y Graciela Sacco. En «Blink.», el último gran libro de fotografía contemporánea que acaba de editar Phaiton, figuran los argentinos Pablo Garber, Julio Grinblatt, Márcos López, Paula Lutringer, Res y Gabriel Valansi. Todo un récord al que se debe sumar la presencia de Victor Grippo, Alejandra Rial y Fabián Marcacchio en Documenta y la de Dino Bruzzone en la Bienal de San Pablo.

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