27 de octubre 2004 - 00:00
Relación padre-hijo, bajo una lupa fría
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Villanueva Cosse y Mariano Torre
Bernard (Mariano Torre) descubre un día que su nacimiento ha sido producto de una clonación y cuando le pregunta a su padre ( Villanueva Cosse, el siniestro y ambiguo Salter) sobre las extrañas circunstancias que le dieron origen, éste reconoce la existencia de un hijo primigenio, que luego abandonó por sentir que había fracasado en su crianza. Como también admite que años más tarde decidió tener, con apoyo de la ciencia, un nuevo vástago idéntico al primero, que le permitiera reivindicarse como padre. En su intento de deslindar responsabilidades (la muerte de su esposa es otro de los puntos oscuros de su pasado) revela que dichos médicos utilizaron el mismo material genético para clonar a otros individuos sin su conocimiento.
Villanueva Cosse le da una extraña calidez a su personaje; con sus modales amables y su extrema mesura logra ponerlo a salvo del estereotipo de canalla nazi que bien podría adjudicársele por su conducta. Mariano Torre tiene a su cargo tres personajes (genéticamente idénticos, pero de muy diverso perfil psicológico), que le demandan gran esfuerzo físico y emocional. Sin exhibir la ductilidad del experimentado Cosse, el actor cumple su tarea con apreciable oficio.
«Copias» («A number», en el original) es una obra que incomoda, que calla más de lo que dice y que hasta puede provocar una angustiante desazón por su falta de catarsis.



