16 de abril 2007 - 00:00

Renán: "Ibsen no tiene nada que ver con las papeleras"

Sergio Renán:«Ante estaobra,supongo quemuchosestableceránconexionescon elproblema delas papelerescon Uruguay,pero suelección fuebastanteanterior a queestallara elconflicto».
Sergio Renán: «Ante esta obra, supongo que muchos establecerán conexiones con el problema de las papeleres con Uruguay, pero su elección fue bastante anterior a que estallara el conflicto».
"No creo que la corrupción tenga su epicentro en la Argentina porque es algo que habita en la condición humana; pero tengo que admitir que, desde que yo era joven hasta ahora, los sistemas políticos no han sabido neutralizar esa tendencia. Todo lo contrario, la han potenciado". Lo dice Sergio Renán, responsable de la adaptación y puesta en escena de «Un enemigo del pueblo», de Henrik Ibsen, cuyo estreno está previsto para el próximo viernes en la Sala Martín Coronado del Teatro San Martín.

La pieza es de 1882, pero esta nueva versión transcurre en la década del '50 y sus diálogos fueron adaptados a un lenguaje «más argentino», según informa el director, que también se encargó de la musicalización. El elenco está integrado por Luis Brandoni, Alberto Segado, Pepe Novoa, Horacio Peña y Stella Galazzi, entre otros.

Renán admite que el autor noruego estaba furioso cuando escribió la obra: «Muchos atribuyeron ese enojo a las malas críticas que recibió 'Espectros', su obra anterior, y lo ven identificado con el doctor Stockman, un personaje moralmente superior acosado por seres inferiores que constituyen la mayoría.» Sin embargo, el autor de «Casa de muñecas» tenía sobrados motivos para protestar. «Ibsen odiaba la corrupción, la cobardía y el facilismo con que la gente tiende a restarle importancia a las convicciones éticas. Comparto su posición pero yo no siento furia sino amargura porque antes no tenía esa visión del mundo y ahora la tengo.»

Cuando el doctor Tomás Stockman (Brandoni) descubre que las aguas del balneario municipal están contaminadas y resultan perjudiciales para la salud hace la correspondiente denuncia, pero su actitud es interpretada por las autoridades locales como un oscuro acto de rebeldía y de inmediato ponen al pueblo en su contra.

«Yo supongo que mucha gente hará asociaciones con el tema de las papeleras y la posible contaminación del Río Uruguay. Obviamente, el San Martín programó la obra mucho antes de que estallara el tema y el estreno se fue demorando por problemas de presupuesto. Lo que prueba una vez más la vigencia de los clásicos, siempre tienen algo para decir sea cual fuere el contexto histórico», previene.

Una semana después de este estreno, Renán dará a conocer su nueva película, «Tres de Corazones», protagonizada por Nicolás Cabré, Luis Luque y Mónica Ayos. Se trata de un drama intimista que narra las idas y vueltas de un triángulo amoroso entre un taxista, su jefe y una mujer. «Al igual que en 'Un enemigo del pueblo' todos los personajes de esta película tienen un momento de bajeza» -apunta el director-. «A esta altura de mi vida aprendí que el mundo no se divide en héroes y villanos».

Periodista: ¿Su film está basado en un cuento de Juan José Saer, «El taximetrista», ¿usted era amigo de él?

S.R.: Sí y lo considero el mejor escritor argentino postpróceres. Me refiero a Borges, Bioy Casares y Cortázar. Lamentablemente murió antes de que empezara a filmar «Tres corazones», por eso le dedico la película.

P.: Casi todas sus films provienen de textos literarios. Ya adaptó a Mario Benedetti, Haroldo Conti, Bioy Casares...

S.R.: No podría ser de otra manera, la literatura tiene mucho peso en mi vida. Si bien yo elegí muchos otros caminos y encontré mi primer potencial en la música, la literatura es una de las expresiones que más admiro. Leo de todo, desde Coetzee hasta César Aira. El poeta y librero Héctor Yánover siempre decía que yo era un consumidor de libros compulsivo.

P.: ¿Cree que se establecerá alguna relación entre esta obra y el año electoral?

S.R.: Es interesante que una obra que taxativamente dice que la mayoría nunca tiene razón sea objeto de lecturas tan diversas desde lo ideológico. Le doy ejemplos: en 2003 se hizo en Cuba, también se representó en España a principios de los '70 (la dirigió y protagonizó Fernando Fernán Gómez en los últimos años del franquismo), sin olvidar la famosa versión de Arthur Miller en la que Stockman pasaba por víctima de la caza de brujas iniciada por el senador McCarthy a través del Comité contra las actividades antinorteamericanas.

P.: ¿Qué novedades aportará su puesta?

S.R.: Hice todo lo posible para que Pedro (hermano de Stockman y alcalde de la ciudad) no apareciese como un villano, algo que suele ocurrir a menudo. La obra es de por sí tan polémica que inevitablemente dividirá al público. Cuando se estrenó en París, a fines del siglo XIX, se desató un feroz debate dentro del teatro entre los políticos Georges Clemenceau y Jean Jaurés, y eso que ambos militaban en partidos de izquierda. Las opiniones siempre difieren, pero lo que no es posible es mantenerse indiferente ante esta obra.

Entrevista de Patricia Espinosa

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