Desde el fin de semana puede verse la serie “Pepper, todo por un like”, protagonizada por Martín Slipak y escrita y dirigida por Jonathan Barg, ganador del Concurso de producción de series web sobre redes sociales/influencers realizado por el INCAA y TEC TV en la Argentina. La producción de Planta Alta, en coproducción con Flow y TEC TV, se emite por Flow y cuenta la historia de un reconocido youtuber que, repentinamente, pierde fuerza en su entorno digital. Andrea Bonelli, Andrés Granier, Emiliano Carrazzone, Julieta Goncalves y los youtubers Merakio y Nicolás Dalli Bortolt completan el reparto.
"Pepper": nueva serie explora la insustancial vida del "influencer"
La producción, que desde el fin de semana puede verse en Flow, se basa en el libro de Jonathan Barg, ganador de un concurso del Incaa.
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Martin Slipak. En la piel de aquellos que dan su vida por un “like”.
Dialogamos con Slipak quien, durante la cuarentena, estrenó un corto que escribió, dirigió y protagonizó junto a Marilú Marini llamado “Celine”, el más visto de esa plataforma. También formó parte de un “proyecto pandémico” a cargo de la agrupación UPA.
Periodista: ¿Como se lleva con el mundo en “likes” en la vida real?
Martín Slipak: No soy muy asiduo de las redes. Creo que los actores y actrices tenemos nuestros propios likes, como las entradas al teatro o al cine, el rating de los programas, y las devoluciones del público y los colegas cuando mostramos algo nuevo. Esos son los likes que importan. Los artistas mostramos algo que no es únicamente nuestra vida, y en las redes pasa eso; nosotros intentamos mostrar una historia. Las redes las uso sobre todo para difundir películas, obras o programas, también como termómetro a ver qué le pasa al público. Cuando estreno algo como ‘Pepper’ o mi corto ‘Celine’, estoy pendiente. Si a la gente le gusta un contenido lo comparte en redes y eso funciona como termómetro inmediato. No me ocurre seguido pero hay muchos que se esconden detrás de una crítica cruda y despiadada desde el anonimato, y ese tipo de comentarios no aprendí a que me resbalen, me molestan. Pero generalmente son más los comentarios interesantes o constructivos que los haters.
P.: ¿Qué mirada ofrece la serie sobre valorar como gran logro la llegada a millones de seguidores en redes?
M.S.: Tiene una mirada crítica de las redes pero no baja línea. Es la historia de un influencer y todo lo que eso implica, esa necesidad constante que tienen de generar contenido, de no pasar de moda y cómo la pauta publicitaria está incorporada en el discurso. Esas cuestiones entran en juego y van construyendo pero no desde la crítica sino para armar el personaje y el mundo. Antes de filmar hablamos mucho con el director y los productores, discutimos, investigamos y eso está volcado en guión.
P.: Su personaje comienza siendo un gran influencer que conforme avanza la trama va perdiendo influencia, ¿por qué?
M.S.: Al principio no entiende bien por qué la pierde, eso es interesante. Hay algo que sucede en las redes y es que va todo muy rápido. Las modas cambian y si no te actualizás quedás atrás. Los influencers todo el tiempo se actualizan y muestran contenido nuevo, hasta viran su identidad para mostrar transformaciones aparentes. Al principio había mucha desesperación del protagonista a causa de la pérdida de esta influencia. Hay algo en relación a la soledad del éxito, como si el éxito estuviese disfrazado de que uno está acompañado y en realidad se da cuenta de que todo es efímero. Cuando toda esa gente ya no está siente que no existe y son unos pocos los que quedan. Esa especie de pozo o desesperación lo lleva a volverse más creativo. El contenido que muestra el personaje tiene cierto facilismo y eso resultó hasta un momento pero ya no más, entonces hay que volverse más ingenioso.
P.: ¿Conocía algo del mundo de los youtubers?
M.S.: A partir de este proyecto me ocupé de ver muchos youtubers, fui dos días a observar a uno muy conocido, Merakio, y me sirvió ver cómo hacía los vivos, cómo se filmaba en la calle o cómo se movía para ir consiguiendo el contenido de sus videos. Hay algo muy impresionante en ese trabajo muy solitario, se construyen y reconstruyen a sí mismos todo el tiempo. Esta gente sabe que debe confiar en su contenido porque si no a nadie le parecerá atractivo.
P.: Por lo que cuenta también hay ambivalencia y matices del protagonista.
M.S.: Pepper es muy odioso y querible a la vez. Tiene todo esto del youtuber y querer seguidores éxito y de ser soberbio. Si no te mostrás como el mejor perdés seguidores. Al público le gusta la gente a la que le va bien, pasa lo mismo con los actores. Siguen más a quienes muestran que les va bien que a quienes les va mal. Eso lo vuelve odioso pero también tiene lo sensible, lo solitario e inseguro. Ese contraste fue lindo contarlo, con los videos que se suben y el detrás de cámara, sólo en su casa. Ese contrapunto me parece fundamental, ir y venir en relación a los formatos y la energía del protagonista.
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