Better Call Saul: caída libre para dos

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A tan solo un capítulo del final el exitoso spin-off de Breaking Bad, la serie creada por Vince Gilligan y Peter Gould va concluyendo su historia

(Atención este articulo tiene spoilers del capitulo 11 y 12) La semana pasada Better Call Saul finalmente llegó a un punto que muchos fanáticos estaban esperando, el cruce con su serie madre: Breaking Bad. Sin dudas fue uno de los momentos más celebrados, pero el merito no reside en el mero crossover, sino en la construcción de la historia que desencadenó en el cruce entre Saul Goodman (Bob Odenkirk) con los Walter White y Jesse Pinkman de Bryan Cranston y Aaron Paul. Así y todo el punto que dejó un gran interrogante abierto fue: ¿Qué paso con Kim Wexler?

"Hola, estoy buscando a Kim Wexler, creo que trabaja allí", se lo ve a Saul/Gene hablando en un teléfono público, el plano se abre y solo escuchamos el ruido de los camiones y cómo nuestro protagonista gesticula ampulosamente. Para terminar lo vemos entre furioso y frustrado rompiendo parte de la cabina.

En el penúltimo episodio de la serie vemos el otro lado de esa conversación, el personaje interpretado magistralmente por Rhea Seehorn, que ahora vive en Florida, trabaja en una empresa de rociadores, escribiendo copias de catálogos para accesorios de tuberías. Usa zapatillas deportivas, su cabello ahora es oscuro y parece haber elegido pasar sus días entre la monotonía y la intrascendencia, una especia de castigo auto-infligido en busca de expiar sus culpas o al menos mantenerlas lo más lejos posibles. Pero ese pasado vuelve una vez más en forma de una llamada inesperada.

El misterio que rodeó la llamada de Saul/Gene en el episodio pasado, ahora es toda una revelación. Luego de pronunciados silencios, Kim le dice que se entregue, desatando eso movimientos de furia que vimos en el episodio anterior. Saul/Gene le retruca: ¿Por qué ella no sigue su propio consejo? Luego señala algo acerca de que ambos son demasiado inteligentes para eso, y cuando él termina de gritar, ella dice: "Me alegro de que estés vivo" y cuelga.

A partir de allí la trama retoma el recurso narrativo presentado en los últimos episodios. Del presente de Gene, al pasado de Saul, que ya está en la misma línea temporal que conocimos en Breaking Bad. Ese presente en blanco y negro se torna cada vez más oscuro cuando el último robo se complica, aquella victima que padece cáncer se convierte en una gran piedra en el zapato. La ambición renovada de Gene que trae de vuelta al viejo Saul hace que Jeff (Pat Healy) sea capturado por la policía.

Better Call Saul

Mientras tanto en esa misma línea temporal vemos a Kim, movilizada por el llamado, emprender un viaje de lo que podría ser hacia un intento de redención. De Florida a Albuquerque un viaje que incluye una declaración en la fiscalía local y una visita a la viuda de Howard Hamlin (Patrick Fabian), finalmente la verdad sobre la muerte del abogado ha sido revelada: "Howard solo estuvo en el lugar y momento equivocado".

El pasado en colores nos traslada a lo que fue el último encuentro cara a cara entre Saul y Kim, la firma de los papeles de divorcio. El final de esa sociedad que iba mucho más allá del amor, da una muestra más de que el Jimmy que Kim se entregó totalmente a su alter ego. Apenas un cruce de palabras y un deseo tan escueto como vacío de sentimientos por parte del inefable abogado: "Que tengas una buena vida Kim".

Fuera del estudio de Saul se da un cruce que también será muy celebrado por los seguidores de Better Call Saul y Breaking Bad, Jesse y Kim comparten una escena por primera vez. Allí vemos como el ex alumno de Walter White reconoce a la abogada. Ella ayudó a un conocido de Pinkman, al parecer Jesse aun duda sobre si contratar o no los servicios de Saul y le pregunta a Kim su opinión. ¿Es buen abogado?... "Cuándo yo lo conocí solía serlo", suelta Kim para luego perderse en la intensa lluvia que rodea la escena.

Vince Gilligan y Peter Gould, los creadores de la serie, vuelven a hacer gala de su magistral manera de conectar ambos mundos. El alejamiento de Kim de ese mundo es en cierta forma la puerta de entrada de Jesse. Dos personajes que, si bien tenían sus propios demonios, al asociarse con Saul y con Walter, respectivamente, desataron sus infiernos.

Better Call Saul, esperando el final

Para finalizar cabe hacer mención a dos escenas, el quiebre emocional de Kim en el aeropuerto luego de su viaje a Albuquerque y el final de Gene siendo reconocido como Saul por parte de Marion (Carol Burnett), dos caras de lo que alguna vez fue una misma moneda. Kim siempre fue un personaje que poco dejaba ver de sus emociones, a pesar de eso siempre supimos el amor que sentía por Jimmy, esta vez la vemos romper en llanto, es angustia pura una forma de exorcizar sus demonios, Rhea Seehorn entrega una actuación que sin dudas deberá ser considerada en la próxima temporada de premios.

Por su parte Saul ha sido descubierto, su fachada cayó y solo queda esperar que le depara el capítulo final que llegará el próximo martes a Netflix. Trazando paralelismos con lo que fue la historia de Walter White, ambos son personajes que lograron calar hondo en la audiencia, a su manera son una suerte de antihéroes que con sus historias logran generar simpatía. Pero si algo nos enseñó Breaking Bad, es que más allá de alguna posible redención no hay lugar para los finales felices, es mucho el daño realizado y tarde o temprano es hora de pagar la cuenta.

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