20 de agosto 2004 - 00:00
Sessa revela otra Buenos Aires
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El puerto visto a través de la cámara de Aldo Sessa en su nuevo libro «Luces y sombras de Buenos Aires», registro fiel y a la vez poético de la ciudad de un admirador apasionado.
• En muchas ocasiones y ante pinturas en las que hay un impoluto mantel blanco con los infaltables pliegues, frutas, cuencos de cerámica, panes, a la manera de los bodegones a lo Murillo, Meléndez o Zurbarán, y si bien respetamos la libertad del que lo realiza, no pueden ser consideradas sino como meras imitaciones aunque estén pintadas con destreza. En los tiempos de esos artistas, esas imitaciones de la naturaleza tenían intención decorativa y, en algunos casos, eran depositarias de secretos significativos, por ejemplo, religiosos. Pero Martín La Rosa (Buenos Aires, 1972), encontró una vuelta de tuerca para sus pliegues, frutas, cuencos, vidrios, muebles. Pintados con excelencia pero sin vanidad, están allí, suavemente instalados, modestos, frágiles, con sus reflejos y brillos.
• Muy escasamente se presenta en Buenos Aires alguna manifestación de Arte Africano. Recordamos una muestra que reunió 161 piezas de la Colección Campomar realizada en el Centro Cultural Borges en 1991. Nuevamente algunas piezas de esta Colección pueden verse en una de sus salas, esta vez acompañadas por obras de artistas argentinos contemporáneos. Figuras funerarias en piedra, bronces de Tikar, fetiches y figuras de madera de la tribu Dragon, esculturas Jiwara, Burkina Faso, máscaras Fang, Guere, Ungura Mali, señalan algunas de las variedades de estilos que se utilizaron y aún se utilizan en ceremonias rituales, de iniciación, de culto de la fertilidad o aquellas que aluden a los actos de la vida cotidiana.
Este arte, casi imposible de clasificar dado el número de tribus que conforman una multitud de universos cerrados que, como lo señaló William Fagg en «Tribus y Formas en el Arte Africano», además de otros medios servía para expresar su solidaridad interna, su autosuficiencia y sus diferencias. Como es sabido, ejerció gran influencia en pintores y escultores famosos del siglo XX que lo citan como ejemplo del sentido agudo de la realidad, el sentimiento del dibujo y comprensión de la proporción, por no mencionar la proliferación de formas escultóricas.
Los artistas convocados, Eduardo Mc Entyre, Leo Vinci, Miguel Angel Batalla, Ernesto Monteiro, Inés Bancalari, María Grazia Fill, curadora de la muestra que se recorre con interés a través de xilografías, óleos, tallas, técnicas mixtas, dibujos realizados en distintos momentos de su labor artística, se acercan, como puede hacerlo un occidental, a la magia, hechizo y misterio de este arte ancestral de pueblos actualmente diezmados que sufren un terrible proceso de desculturización. «El Arte Africano en Enfoques Argentinos» clausura el 5 de septiembre.



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