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A pocos días del estreno estadounidense de «Hannibal», la esperada secuela de «El silencio de los inocentes» (el 9 de febrero), Anthony Hopkins negocia con la Disney para protagonizar «Oveja negra» junto al comediante estadounidense Chris Rock. Se trata de una comedia de espionaje que dirigirá Joel Schumacher y en la que Hopkins encarnará a un veterano agente de la CIA que contrata al gemelo idéntico de un espía recientemente fallecido para que complete la tarea de su hermano. El joven agente es desempeñado por Rock en el film que Schumacher (quien acaba de terminar el rodaje del film de suspenso «Phone Booth») quiere empezar a rodar en marzo y terminarlo antes de la posible huelga con que amenazan guionistas y actores para mediados de año.
Brad Pitt continúa envuelto en polémicas con los films en los que actúa. Esta vez le ha tocado a «Spy Game», donde el actor estadounidense interpreta a un soldado. En declaraciones a la revista «Details», Pitt ridiculiza los diálogos del film porque «son infantiles», según asegura. Dijo que se sintió un «tonto» con los parlamentos de su papel. Algunos periodistas de Hollywood criticaron al actor porque «no juega para su equipo» y recordaron los comentarios que hizo el actor sobre «Enemigos íntimos», donde interpreta a un terrorista irlandés. «Esa fue la película más irresponsable que he visto», dijo. Un vocero de los estudios cinematográficos Universal, que produjo «Spy Game», dijo que no existe ninguna confrontación con Pitt y un portavoz del actor asegura que sus frases «fueron sacadas de contexto».
LOS PREJUICIOS DE LIV ULLMANN
La actriz y directora noruega Liv Ullmann justificó su inicial resistencia a dialogar con los periodistas que fueron a recibirla a su llegada a Caracas señalando que, al estar sola y siendo el blanco de los fotógrafos, alguien podría secuestrarla. Ullmann, que presentó en la Cinemateca Nacional venezolana su film «Infiel», sobre guión de Ingmar Bergman, llegó al aeropuerto de Caracas y se encontró con los reporteros del vespertino «El Mundo» en lugar del comité de recepción previsto. La directora, relatan los periodistas del diario caraqueño, «salió al cruce de todas las preguntas mientras miraba, nerviosa, a un lado y otro, esperando ver a la gente de la embajada de Noruega y de la Cinemateca que debían recibirla». Cuando finalmente apareció la comisión, y también su marido, Donald Sunders, que se había quedado para recoger el equipaje, Ullmann cambió de actitud y explicó los motivos de su reserva. «Tenía miedo de que, estando sola y con estos señores sacándome fotos, pudieran secuestrarme al confundirme con alguien muy importante o con una millonaria», explicó Ullmann a «El Mundo». Superado el incidente, los reporteros le manifestaron que «los secuestradores criollos no son tan audaces y que, además, seguramente ignoraban su presencia en Caracas. Es la primera vez que la afamada cineasta visita Venezuela, donde su nombre goza de un amplio prestigio en los círculos académicos, pero tiene escasa resonancia en las mayoritarias clases pobres.
STEVEN SPIELBERG CABALLERO INGLES
Steven Spielberg fue nombrado el martes Caballero de la corona británica por orden de la reina Isabel II, en una ceremonia realizada en la embajada de ese país en Washington. La monarca había hecho este anuncio ya en diciembre por decisión del gobierno británico, con lo que se quiso honrar al famoso director sobre todo por la película «La lista de Schindler». Spielberg concurrió a la gala acompañado por su esposa, la actriz Kate Capshaw. También estuvieron presentes varias personalidades de ambos países y amigos del director, entre ellos la ex primera dama de Estados Unidos y actual senadora Hillary Clinton y la actriz Holly Hunter. El embajador Christopher Meyer, que también tiene el título de caballero, fue el encargado de honrar a Spielberg, quien dijo que sus películas contribuyeron a duplicar el número de ciudadanos que asisten al cine desde 1980. El realizador de «E.T.», «Rescatando al soldado Ryan» y «El color púrpura», amigo del primer ministro Tony Blair, también fue nombrado caballero por la cantidad de películas que filmó en Gran Bretaña. Como el director no tiene la ciudadanía británica, la reina no pudo concederle la distinción personalmente. Spielberg tampoco se puede hacer llamar «Sir» en su calidad de «extranjero noble», pero sí puede agregar detrás de su apellido las iniciales KBE, sigla inglesa que se utiliza para designar a un «Caballero del Imperio Británico».
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