27 de agosto 2001 - 00:00

"Siento al personaje como hombre"

Virginia Correa Dupuy.
Virginia Correa Dupuy.
(24/08/2001) Cantante de brillante trayectoria, la mezzosoprano Virginia Correa Dupuy nacida en Tucumán, asumió importantes roles para su cuerda en el país y en el exterior. Entre sus trabajos más recordados está, por ejemplo, su personificación de Lucy Jpyce en «La ciudad ausente» en ocasión del estreno mundial de la ópera de Gerardo Gandini en el Teatro Colón, en 1995. En enero de este año cantó «Carmen» en la Opera Estatal de Praga, adonde regresará en octubre para «Orlando furioso» de Vivaldi.

Pero antes, hará el papel de Romeo en la versión de «I Capuleti e I Montescchi» de Bellini que debuta hoy en el Teatro Roma de Avellaneda, y de un concierto en el Teatro Colón junto a la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires, donde cantará «Wesendonk Lieder» de Richard Wagner. En diciembre, después de Praga, tendrá a su cargo la parte solista de «Cantata para América Mágica», de Alberto Ginastera, en Bogotá. Dialogamos con ella.

Periodista: ¿Cómo vive la interpretación de un papel de hombre en «I Capuleti e I Montescchi?

Virginia Correa Dupuy: No es el primero que hago. Hice el Niclaus de «Los cuentos de Hoff-mann» y también fui Hansel en «Hansel y Gretel». Pero, en esta ocasión, al personaje lo siento realmente como hombre. Es raro, pero lo siento muy profundamente desde el lugar del personaje masculino. Este Romeo está lleno de heroísmo y expresa constantemente sus sentimientos amorosos y guerreros. Lo siento desde la profundidad, de ahí surgen los matices dramáticos.

P.: ¿Qué opina de esta nueva versión ambientada en los años '20?

V.C.D.: Yo creo que es una forma muy válida de ver esta historia de amor y muerte. Ya la interpretación de Bellini difiere de la historia original de Shakespeare. Parece que en la época de la gestación de la ópera no se conocía como ahora la historia de Romeo y Julieta; se tenía conocimiento de la leyenda que también inspiró a Shakespeare, por eso fue criticada en su momento, por lo menos por aquellos que sí conocían la versión shakespeareana de la tragedia.

P.: Pero ¿diría que la ópera conserva la esencia de la historia y su actualidad?

V.C.D.: Por supuesto. El tema del amor está puesto en primer plano junto al de la rivalidad política. Ambos están íntimamente relacionados con lo que ocurre hoy en nuestras sociedades.

P.: ¿Y está conforme en cuanto a la producción?

V.C.D.: Es lo que se ha rescatado con los medios con que se cuenta en el Teatro Roma que, naturalmente, no son los mismos que en el Colón. Por lo menos, aquí se ha planteado una temporada musical coherente que se viene cumpliendo sin cancelaciones y que se cumplirá hasta el fin. Por lo menos, nada hace suponer que no ocurrirá así.

P.: ¿Usted es de las que piensan que el artista argentino está marginado con respecto a los internacionales en el género operístico?

V.C.D.: De hecho, eso lo vemos todos, no es que lo piense o diga sólo yo. Para el artista argentino, el problema es que no hay teatros alternativos. El cantante sale del conservatorio o del Instituto del Colón y va a foguearse directamente en el escenario mayor. Algunos tuvimos esa oportunidad, que yo agradezco, por supuesto, de ingresar al Colón y que nos fuera bien. Pero, lo que hoy me parece muy valioso es la experiencia de Juventus Lyrica, por ejemplo, donde los artistas jóvenes realizan un aprendizaje realmente provechoso para sus carreras. Luego accederán al Colón.

P.: ¿Ahí se termina de crecer artísticamente?

V.C.D.:
Yo pienso mi realidad de mujer a partir de la música. Reconozco mi físico como cantante. Asumo la música desde un lugar que si no hubiera pasado por mi experiencia como cantante no hubiera sido la misma. Fue una verdadera realización y el Colón tuvo mucho que ver. Pero, esta posibilidad de ser motor del pensamiento es algo que todos deberían experimentar con las mismas posibilidades. A mí, esta posibilidad de crecer sólo me la dio el canto. Por eso estoy feliz haciendo lo que hago, en el Colón, en el Roma de Avellaneda o en Praga.

P.: ¿Qué prefiere? ¿La ópera contemporánea o la tradicional?

V.C.D.: Mi experiencia ha sido muy fructífera con la ópera contemporánea. Por suerte, hay mucha gente interesada en ella. Hay también una posibilidad de diálogo con el compositor, porque, al tenerlo cerca, uno puede sugerirle cosas, cambios, puntos de vista...

Dejá tu comentario

Te puede interesar