(03/09/2001) Aunque promete figuras que hace tiempo no se hacen ver por ahí (Luis Miguel, por caso), la segunda entrega de los premios Grammy Latinos se perfila tanto o más polémica que la primera, cuando al organizador y productor Emilio Stefan se lo acusó de digitar los premios.
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Es que, a pocos días de la ceremonia 2001, el 11 de setiembre, están lejos de acallarse las airadas reacciones por la decisión de Michael Greene, presidente de la Academia Latina de las Artes y Ciencias de Grabación, de trasladarla nuevamente a la ciudad de Los Angeles, según afirmó, debido a serios desacuerdos entre la administración de la ciudad de Miami y la anticastrista Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), controversia que no garantizaba la seguridad suficiente para el espectáculo.
«Debido a serias preocupaciones por la seguridad y la dignidad de nuestros 10.000 invitados, artistas y auspiciantes de todo el mundo, y la amenaza de interrupciones durante la transmisión, hemos sido forzados a tomar una decisión difícil y desafortunada», había dicho Greene en un comunicado de prensa.
El eje de la controversia giraba en torno a cuán cerca de la Arena American Airlines (AAA), sede del evento, podrían estar los más de 60 grupos de exiliados cubanos que planeaban manifestaciones contra la presentación de artistas provenientes de Cuba (siete) en la mayor fiesta de la industria musical. La administración de la ciudad y ACLU rechazaron la decisión aduciendo que la misma minimiza el derecho a la libre expresión de quienes deseen protestar. «Esto es completamente inaceptable -dijo el alcalde de la ciudad, Joe Carollo-. Me parece que han adoptado una actitud arrogante. Es irónico que les quieran quitar a los ciudadanos las mismas libertades civiles y constitucionales que esgrimieron como argumento para presentarse aquí.»
Ordenanza
La primera edición de los Grammy Latinos fue trasladada a Los Angeles el año pasado, a raíz de una ordenanza del Condado de Miami-Dade que prohibía que artistas y otros profesionales residentes en Cuba se presentaran en lugares subvencionados con impuestos. La ordenanza fue derogada por el Tribunal Supremo Federal, que dictaminó que los gobiernos locales no tienen autoridad para inmiscuirse en asuntos de política exterior.
A todo esto, varios grupos musicales cubanos que tenían programados conciertos y actuaciones en el estado de Florida, han decidido anularlos por temor a las protestas que ya estaban organizando los exiliados cubanos anticastristas. Según trascendió en Miami, anuló sus conciertos la banda Irakere, que tenía programados recitales en Palm Beach, y el Ballet Nacional de Cuba. También suspendió su actuación el grupo Cubanismo!
Por otra parte, la ceremonia, que tendrá lugar el 11 de setiembre, comenzó a tomar color con el anuncio de algunas de las estrellas que formaran parte del evento. Figuras convocantes como Luis Miguel, Thalía y Alejandro Sanz confirmaron su presencia. La conducción estará a cargo de Jennifer López y Celia Cruz, y el show será televisado en directo a todo Estados Unidos por la cadena CBS.
Los Grammy Latinos premian, en distintas categorías, discos que fueron lanzados entre el 1 de abril de 2000 y el 31 de marzo de 2001. La lista de candidaturas se encuentra encabezada por el cantante colombiano Juanes, quien con «Fíjate bien» tiene siete nominaciones.
La confirmación de la presencia de Luis Miguel es, quizá, la mejor noticia para los organizadores y amantes de la música latina. El cantante mexicano, nominado por su álbum «Vivo», desde hace años no participa en eventos de este tipo. Menos sorprendente será la presencia de Thalía, nominada al Mejor Album por «Arrasando». Por su parte, Sanz está postulado en forma múltiple gracias al muy exitoso «El alma al aire».
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