21 de septiembre 2005 - 00:00

"Son novelas que parecen un manual de conducta"

La directora de «Esta vez no voy» relata que Corín Telladole dio autorización para utilizar sus textos, pero aclara: «Y yotenía un miedo terrible de que me pidiera un video».
La directora de «Esta vez no voy» relata que Corín Tellado le dio autorización para utilizar sus textos, pero aclara: «Y yo tenía un miedo terrible de que me pidiera un video».
"Yo empecé a leer a Corín Tellado a los 10 años cuando descubrí en el baño de mi casa de Ucacha, Córdoba, una caja repleta de sus novelas", cuenta la joven actriz y directora Cecilia Rainero responsable de «Esta vez no voy» un espectáculo basado en algunos de los títulos publicados por la reina de la novela rosa española durante los años '70 y '80. «Esta vez no voy» describe el ritual de cuatro amigas (Bárbara Francisco, Carla Vidal, Claudia Mac Auliffe y Maru Sussini) que se reúnen a representar las novelas más atrevidas de esta autora que lleva publicadas más de cuatro mil. Las funciones se realizan todos los viernes a las 21 en el teatro La Tertulia (Gallo 826).

Periodista:
¿Cuándo volvió a releer estas novelas?

Cecilia Rainero: Hacía rato que quería trabajar con este material y encontré varios títulos en una librería de usados. Con las actrices decidimos tomar las novelas más provocadoras, aquellas que hablaban de drogas, orgías, del aborto, de la homosexualidad, pero siempre defendiendo los valores morales de una sociedad religiosa y conservadora. Ahí empecé a darme cuenta de que la autora pretendía ser educativa. Su obra es casi un manual de conducta, hay mucha bajada de línea, muchos consejos de cómo se tiene que vestir una mujer, cuándo debe hablar y cuando no. Y los argumentos están llenos de equívocos.


P.:
¿Por ejemplo?

C.R.: Hay una novela muy graciosa que se llama «Vivo mi vida». Es la historia de una chica de un pueblo que se va a Madrid a estudiar abogacía y se prostituye para pagarse los estudios. Allí tiene un novio que también se prostituye, pero no para pagarse los estudios porque los padres le mandaban dinero, sino que se acuesta con hombres para poder pagarse prostitutas mujeres. Todo es muy intrincado. Me acuerdo de otra, «Raíces de pecado», de la cual finalmente no quedó nada. Era de época y trataba sobre una condesa que se enamoraba de su primo. Lo que más me atrajo de esta historia era que se pegaban mucho, andaban todo el tiempo a los fustazos, y encima la protagonista tenía una niñera negra a la que siempre le decía: «Eres una negra de corazón blanco». Un comentario de lo más racista.


P.:
¿Su espectáculo tiene algo en común con la telenovela?

C.R.: No. Es otro género. Corín es más realista que otros autores, sus novelas en general se centran en una sociedad de clase media alta, pero a partir de los '70 ya aparecen mujeres que trabajaban, sobre todo secretarias.


P.: Corín Tellado
está convencida de que sus novelas contribuyeron a la liberación femenina ¿Usted qué opina?

C.R.: Ella se las da de avanzada, pero sus personajes no lo son. Si bien suelen reflexionar sobre su condición de mujeres en un momento histórico en el que se les abrían muchas posibilidades de ser algo más que «esposas de» siempre terminan eligiendo el matrimonio y el hogar. Las protagonistas de la obra tienen el rito de reunirse a actuar las novelas de Corín y empiezan muy divertidas, pero como ellas también interpretan los papeles masculinos terminan chocándose con su propia realidad. Tambiénaparece mucho el pánico a la ciudad, que es vista como un monstruo, como el centro de la perversión. Un mensaje que en mí no funcionó porque yo siempre quise venir a vivir a Buenos Aires cosa que hice a los 17 años, cuando decidí estudiar Comunicación Social.


P.:
¿La autora está al tanto de esta adaptación?

C.R.: Sí.Ya me dio su autorización.Yo le escribí contándole que de chica leía sus novelas y que ésta era mi primer obra, pero tenía un miedo terrible de que me pidiera ver un video.


P.:
¿Temía que se ofendiera?

C.R.: No sé. Quizás ahora con los años esté más relajada. Solía ser bastante dura
. Por ejemplo, dijo públicamente que nunca había estado enamorada de su marido y que lo único bueno que había tenido de bueno su matrimonio fueron los hijos. Después de su divorcio nunca más se acercó a un hombre.

Entrevista de Patricia Espinosa

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