Alejandro
Tantanian:
«Nunca me
aparto de
los
personajes
de
Dostoievski,
todo lo que
agrego es
para
acentuar las
tensiones
que genera
el triángulo
de la obra».
El nuevo espectáculo de Alejandro Tantanian, que se estrenará el próximo domingo en «El camarín de las musas», combina diversos motivos de «El idiota», de Fedor Dostoievski, con material autobiográfico aportado por el director y su elenco. «Los mansos» rescata un triángulo clave de la novela, el integrado por el príncipe Myshkin (NahuelPérez Biscayart), Rogojin ( Luciano Suardi) y Nastasia Filipovna (Stella Galazzi). «Más allá de mi interés por sus procedimientos narrativos -explica Tantanian- quise Alejandro Tantanian: «Nunca me aparto de los personajes de Dostoievski, todo lo que agrego es para acentuar las tensiones que genera el triángulo de la obra». mostrar lo que a mí me pasa con Dostoievski, un autor que está muy ligado a mi infancia, a lo que perdí, a la música, al idioma ruso y al descubrimiento de la literatura».
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Es la primera vez que este multifacético artista (actor, cantante, dramaturgo y director teatral) rinde homenaje a sus ancestros armenios. Hasta ahora, sus trabajos estuvieron relacionados en buena medida con la cultura alemana. Entre otras cosas, descolló como cantante en «Berlín. Postales en sombra»; escribió «Un cuento alemán», «Proyecto Brecht», «Sumario de la muerte de Kleist», el libreto de la ópera «Liederkreis» (sobre Schumann) y hasta fue el primer artista argentino seleccionado para la beca de la Akademie Schloss Solitude de Alemania. «Yo tengo una explicación algo chistosa sobre esto, pero es cierta: nací en el Hospital alemán y mi madre vivió varios años en Alemania después de abandonar Rusia». «Los mansos» tendrá su debut en una nueva sala del Camarín de las Musas, especialmente habilitada para este espectáculo. En el hall de acceso se exhibirá una muestra fotográfica de Ernesto Donegana que registra el proceso creativo de la puesta. En http://losmansos.blogspot.com se detalla algunos otros aspectos. Periodista: ¿Qué pasajes tomó de «El idiota»? Alejandro Tantanian: La primera y la última escena, todo lo que ocurre en el medio es una reelaboración bastante libre de ciertos motivos de la novela. Pero nunca nos apartamos de los personajes, todo lo que agregué fue para acentuar las tensiones que genera este triángulo que, al igual que en la novela, están enfocadas desde todo punto de vista: erótico, amoroso, filosófico y religioso. P.: ¿Por qué incorporó elementos autobiográficos?
A.T.: En primer lugar, por cuestiones afectivas. Quien me inició en la lectura de Dostoievski fue mi padrino Lebon, un primo de mi mamá. Yo tendría 7 u 8 años cuando él ya me leía fragmentos de Dostoievski y de otros autores que seleccionaba especialmente. Algunos pasajes eran bastante humorísticos, por eso para mí Dostoievski siempre estuvo asociado a un lugar muy cálido y familiar, para nada torturado. Por otra parte, me interesó trabajar sobre sus procedimientos narrativos, su manera de trasladar sus experiencias de vida a la ficción prácticamentesin veladuras. Por ejemplo, el simulacro de fusilamiento que vivió a los 28 años aparece narrado tal como sucedió en «El idiota». Miskin es epiléptico igual que Dostoievski y su fascinación frente al Cristo muerto de Holbein es la misma que sintió el novelista cuando viajó a Basilea a ver el cuadro. Uno puede verificar estas coincidencias en sus diarios y cartas. Y así como Dostoievski expone su biografía en su novelística, yo puse la mía en esta obra amparado en los procedimientos narrativos del autor. P.: También sus actores aportaron datos biográficos.
A.A.: Así es y esto también tiene que ver con los procedimientos narrativos de Dostoievski, ya que él es el primer novelista que se preocupa por la verosimilud del narrador: ¿a quién pertenece esa voz?; ¿cuál es la diferencia entre narrador omnisciente y narrador personaje? Entonces, a mí me pareció interesante que en «Los mansos» se confundieran esos dos planos, el del personaje y el del actor, al punto que sobre el final de la obra uno ya no sabe si siente compasión por el actor o por el personaje. Entrevista de Patricia Espinosa
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