31 de mayo 2001 - 00:00

Telerman transformó su área antes de lanzar plan

Jorge Telerman.
Jorge Telerman.
Antes de impulsar su nueva criatura, el llamado Plan Estratégico de Cultura, que anunció públicamente ayer en el Salón Dorado del Palacio de La Prensa, el secretario de Cultura de la Ciudad, Jorge Telerman, redefinió, casi en su totalidad, el funcionamiento y la estructura de su cartera. Los cambios venían estudiándose en las últimas semanas, casi en simultáneo con la minicrisis política que dio como resultado el alejamiento del subsecretario de Acción Cultural, el frepasista Javier Grossman.

Los cambios comprenden, entre otras cosas, la transformación de los teatros Colón y San Martín en sociedades del Estado, lo cual, según la intención oficial, allanaría las trabas administrativas y burocráticas de su funcionamiento, y establecería una suerte de paraguas protector en la continuidad de sus políticas artísticas, que quedarían a resguardo de los habituales golpes de timón que suelen sufrir con cada cambio en la cúpula del gobierno.

Los movimientos en Cultura de Buenos Aires produjeron también la disolución del CDM (Centro de Difusión Musical) y el BAM (Buenos Aires Música), que serán absorbidos por la Dirección General de Música, para cuya conducción fue designado el compositor y crítico Gabriel Senanes. También se crea la Dirección General de Festivales, a cuyo frente estará Carlos Villalba Welsh, y donde se concentrarán las distintas manifestaciones anuales o bienales como los festivales de cine, teatro, música, tango, etc.

Allegados al Gobierno de la Ciudad señalan que estos cambios se producen para remediar la atomización, cada vez mayor, que se estaba dando en el área de Cultura, con organismos que se duplicaban o eran réplicas casi exactas de otros, como ocurría especialmente en el área de la música. El hombre de confianza y segundo de Telerman en la Secretaría será a partir de ahora Roberto Di Lorenzo, a cargo de la Dirección General Estratégica.

Colón y San Martín

Con la transformación del Teatro Colón en Sociedad del Estado se busca una nueva definición en su administración y en sus vínculos con el ámbito privado. Esto podría llevar a algunos escenarios de conflicto por el nuevo lugar que podrían tener algunas entidades privadas que históricamente han trabajado con él, y que a través de sus actividades obtenían ingresos de los que salía beneficiado el Colón.

El Colón pasará a depender ahora directamente del secretario de Cultura, y en su condición de Sociedad del Estado quedará independizado también de la Secretaría General de Música.
Sergio Renán continuará al frente de la Dirección Artística, y en reemplazo del fallecido Enrique Fazio será designado en los próximos días, al frente de la Dirección General, el economista radical Pablo Batalla, que estuvo vinculado a la gestión de Rodríguez Giavarini en la Secretaría de Hacienda de la Ciudad.

Un vocero de la Secretaría, que pidió no ser identificado, comentó a este diario:
«No queremos convertir esto en una guerra santa con las asociaciones de amigos del teatro, que indudablemente han tenido un papel muy importante, pero así como la refacción edilicia que necesitaba el teatro y que se hará a partir de octubre era impostergable, también lo era su ordenamiento administrativo».

En el plano de actividades con empresas privadas, el Colón lanzará pronto los primeros CD oficiales de sus grabaciones (tradicionalmente pirateadas), en una colección que llegará a los 100 discos en 2008, cuando se celebre el centenario de su fundación. En el Teatro San Martín y las salas municipales que dependen de él se aplicará la misma política (el borrador está menos avanzado que en el caso del Colón), en la que se encuentran trabajando ahora
Kive Staiff y Carlos Elía.

Este diario también pudo saber que anteayer se firmó un acuerdo con CAPIF (la Cámara de las discográficas) para realizar, posiblemente en diciembre, la Primera Feria de la Música, que sería equivalente a la del libro y que se realizará en el Centro Municipal de Exposiciones.

El reciente Festival de Tango en París, en otro orden, dejó como corolario un acuerdo de intercambio que se traducirá, en primer lugar, en la visita del alcalde de París para la celebración del Día de la Música, y en la apertura de un ciclo de cine francés permanente en Buenos Aires, correspondiente con otro de cine argentino en París.

Plan estratégico

Ayer, en el curso de sus anuncios públicos, Telerman se ufanó de la incorporación como asesor en el llamado Plan Estratégico de Cultura, del catalán Josep Chias, el empresario que transformó la ciudad de Barcelona con los procesos Plan Estratégico Barcelona 2000, Plan de Turismo Barcelona, Ciudad del Teatro y las futuras Gaudí 2002 y Forum Universal de las Culturas 2004, y que colaboró también con la municipalidad de Rio de Janeiro para un plan similar.

El
Plan Estratégico, al menos según se dijo, no representaría erogaciones suplementarias de presupuesto (que ronda los 150 millones al año, de los que el Colón consume casi 40%), sino una incidencia en él a través de la reasignación de recursos. A fines de agosto, cuando se presente el informe del diagnóstico que resulte de las Jornadas Internacionales de Políticas Culturales, el programa será enviado a la Legislatura. Los directores serán el músico José Luis Castiñeira de Dios y el dramaturgo y ex director del Teatro San Martín, Eduardo Rovner.

Continuando con una curiosa tradición de catalanes en el ámbito del Gobierno de la Ciudad (ya los hubo en administraciones anteriores como las de
Facundo Suárez Lastra y Carlos Grosso, cuando vinieron con un plan de restauración de edificios en Avenida de Mayo), Chias expuso ayer al mediodía algunas líneas básicas de los principios que aplicó en Barcelona y Rio. Dijo que de la racionalidad y la no dilapidación de recursos depende en buena medida el éxito o el fracaso de un plan, y dio como ejemplos el triunfo de Barcelona y la derrota de Montreal. El plan abarca de 2001 a 2010 (será llamado «De uno a diez»), con presentaciones y plazos trienales.

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