27 de junio 2008 - 00:00

Terror, pero sin efectos

Terror, pero sin efectos
«Cloverfield» (EE.UU., 2008; habl. en inglés). Dir.: M. Reeves. Int.: T.J. Miller, M.l Stahl-David, O. Yustman. AVH.

J. J. Abrams construyó su prestigio a través de series de TV como «Alias» y «Lost», lo que en poco tiempo lo llevó al cine. donde no abunda, precisamente, la originalidad de este creador de éxitos.

«Cloverfield» ofrece un argumento sin sorpresas y, casi como en «El Eternauta», pone a seres ordinarios frente a una situación extraordinaria. Un grupo de amigos decide hacer una fiesta y, entre otros detalles, hay un encargado de filmar el acontecimiento con una cámara hogareña. En pleno apogeo, una explosión sacude el lugar, las llamas iluminan el cielo y los protagonistas deben preocuparse por sobrevivir a una amenaza, que más tarde se revelará como un monstruo invencible y ensañado con Nueva York.

Angustiante, opresiva, sin necesidad de efectos especiales, «Cloverfield» recupera algo de la originalidad que alguna vez fue característica del mejor cine fantástico.

H.M.

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