9 de septiembre 2006 - 00:00
Un film chino ganó el Festival de Venecia
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El director Jia Zhang-Ke al recibir el León de Oro al mejor filme.
De hecho, la cinta apenas ha acaparado atención hasta hoy y fue vista por muy pocas personas, ya que tuvo una programación casi clandestina, a deshoras y sin los avisos que reciben normalmente otras películas en concurso.
En una rueda de prensa posterior a difundirse la noticia, hasta Zhang-Ke estaba "sorprendido" porque pensaba que su cinta, que habla de las diferencias étnicas y sociales dentro de su país, no iba a ser entendida fuera de China.
"Mi película refleja una realidad a la que no estamos acostumbrados a ver ni tan siquiera en China", dijo Zhang-Ke, quien explicó que siente "una pasión por el cine".
Zhang-ke anunció que continuará tratando las realidades sociales chinas en sus próximas películas.
La presidenta del jurado, la actriz francesa Catherine Deneuve, explicó que había obtenido el galardón "porque tiene todo lo que puede gustar en el cine: la belleza de la fotografía; la calidad de la historia; y la credibilidad de los personajes".
Sin embargo, esa es la única sorpresa que se ha permitido el jurado, en el que se encuentra el director español, Juan José Bigas Luna, ya que el resto de galardones han estado bastante de acuerdo con la opinión de la crítica y el público.
Así, el León de Plata a la mejor dirección, entregado al veterano director de cine francés Alain Resnais por "Coeurs", era previsible, después ser acogida de forma cálida y un poco paternalista por parte del Festival.
El León de Plata a la mejor dirección revelación, dado al cineasta italiano Emmanuele Crialese por "Nuovomondo", también era previsible por la magnífica factura de la película.
Incluso, se ha conjeturado que la entrega de ese premio, que ha sido una licencia del jurado, haya sido para evitar un desacuerdo existente acerca del León de Oro, que podría haber ganado esta película, que trata de otro de los temas más vistos en el festival, el de la inmigración.
En Venecia ha tenido también un reconocimiento la película "Azul oscuro, casi negro", del director español Daniel Sánchez Arévalo, que compitió hasta el final por el León del Futuro, que se entrega a la mejor "opera prima".
Finalmente, fue la película "Khadak", de Peter Brosens y Jessica Woodworth, la que ganó ese galardón.
No obstante, la cinta española obtuvo dos premios colaterales, el de la Etiqueta del Cine Europeo y el de la Unión de Agnósticos y Ateos Racionalistas (UAAR), informaron hoy a EFE fuentes de la organización.


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