Un sólido drama judicial

Espectáculos

Lo primero que se puede decir sobre “Dark Waters” es que, después de verla, nadie va a mirar una sartén de teflón de la misma manera. Es que este nuevo film de Todd Haynes cuenta la historia real de un interminable juicio contra la empresa química DuPont, en el que se la demandaba por atentar contra la salud pública por haber creado y distribuido la sustancia artificial que, entre otras cosas, dio lugar al teflón, envenenando y enfermando de múltiples maneras a miles de personas, sobre todo en los alrededores de su fábrica de West Virginia.

Basado en un artículo de The New York Times Magazine sobre la historia “del abogado que se convirtió en la peor pesadilla de DuPont”, el guion presenta a Mark Ruffalo como una abogado corporativo de conglomerados químicos, que recibe la extraña visita de un granjero recomendado por su abuelo. Pronto el protagonista está observando vacas moribundas, e incluso agresivas, y hermosos parajes que conoció en su niñez convertidos en zonas desoladas. Claro, los kafkianos vericuetos de enfrentar a un gigante como DuPont son el nudo de este intenso drama ecológico-tribunalicio con buenas actuaciones, empezando por la de Ruffalo, y un sólido Tim Robbins en importante papel secundario. Claro que Haynes, cineasta que no pudo darle más drama de lo necesario a la era del “glam rock” en “Velvet Goldmine”, aquí por momentos no evita el melodrama, pero a su favor hay que reconocer que la historia lo incluye.

“El precio de la verdad” (“Dark Waters”, EE.UU., 2019). Dir.: T. Haynes. Int.: M. Ruffalo, A. Hathaway, T. Robbins.

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