El Museo Nacional de Arte Decorativo (Av. Del Libertador 1902) es el ámbito ideal para la exposición «Testimonios del Arte y la Cultura de Rusia en la Argentina», obras y objetos que forman parte del patrimonio de familias de origen ruso radicadas en nuestro país, así como a colecciones argentinas oficiales y privadas. Documentos históricos, pintura, escultura, objetos litúrgicos y religiosos, orfebrería y artes aplicadas, porcelanas, indumentaria, arte popular, ópera y ballet son los items en que se ha dividido la exposición que ocupa la casi totalidad de Uno de los íconos que, junto a otras manifestaciones de la cultura rusa, exhibe el Museo de Arte Decorativo. las salas del museo, expuesta de manera didáctica y con las referencias pertinentes. Elena Astakhova, esposa del embajador extraordinario y plenipotenciario de Rusia en nuestro país, Evgueny Astakhov, realizó una importante tarea de investigación y en su texto traza las etapas significativas del proceso inmigratorio que se inició en 1874 con la salida de los alemanes que vivían en el Volga y en el Sur. A partir de los años '80 del siglo XIX afluyeron polacos, lituanos y judíos de las partes occidental y sur del Imperio Ruso y debe recordarse la fundación en Londres de la Asociación de Colonización Judía en 1891 por el barón Mauricio Hirsch que compró tres millones y medio de hectáreas en Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa de donde surgieron los famosos «gauchos judíos». Otras importantes olas inmigratorias tuvieron lugar entre 1900 y 1913 y para 1914 había alrededor de 200.000 personas. A partir de los años '20 llegaron los primeros exiliados llamados «rusos blancos».
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En su papel de historiadora, Elena Astakhova menciona que entre los '20 y '40 vivía y creaba el escultor ruso Stephan Erzia -recordamos la reciente exposición en el Museo Fernández Blanco-en el Colón cantó Fiodor Chaliapin y bailó Ana Pavlova, Nijinsky se casó en la iglesia San Miguel en 1927. Entre los años '40 y '50 vivió en Buenos Aires la Gran Duquesa María Pavlovna Romanova, sobrina del zar Nicolás II.
De estos hechos hay fotos y documentos así como el papel moneda de gran tamaño con el retrato de Pedro el Grande y Catalina II que se conservan intactos así como el decreto auténtico de Alejandro III que nombra a Peter Christophersen como primer cónsul honorario ruso en la Argentina. La orfebrería es delicadísima, gran maestría en miniaturas y pequeños objetos, el gusto por la profusión decorativa, la inclusión de piedras preciosas, los esmaltes policromados, la madera laqueada, tejidos y ropa con grandes ornamentos, las joyas que combinaban metales y piedras semipreciosas es el resultado de obras producidas por artistas y orfebres que viajaban con los reyes y nobles, intercambiando técnicas y experiencias.
El capítulo dedicado a Fabergé, artesanía rusa del siglo XIX, está asociado con imágenes de extravagancia y delicadas orfebrerías. Otras imágenes encuentran en el ícono, pintura de tema religioso, su expresión mas perfecta. Un ejemplo importante es el Icono Múltiple calendario. Levkas, temple, pigmento y oro Siglo XIX expuesto en una de las salas del subsuelo.
Aconsejamos no abandonar el Museo sin visitar la Colección Zubov que integra su patrimonio desde 1977, año en el que se formaliza la donación de Rosario Schiffner de Larrechea, condesa Zubov, en memoria de su única hija Tatiana.
Son 232 obras que van de los siglos XVI al XX e incluye óleos, acuarelas, pasteles, esmaltes, porcelanas y muebles de la época Luis XV y XVI además de valiosas miniaturas. Es también una importante oportunidad para admirar las dos extraordinarias obras de Ossip Zadkine, «La Música» y «Diana Cazadora» realizadas entre 1938 y 1939 por el escultor ruso nacionalizado francés, también patrimonio del Museo desde 1949. La exposición se completa con ciclos de video y un nutrido calendario de conferencias sobre arte y música rusa hasta el cierre de la muestra el 26 de octubre.
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