Pekín (EFE) - El arte tradicional chino, robado y sacado de contrabando del país durante siglos, ha empezado a volver a casa gracias a multimillonarios chinos que pagan precios muy superiores a los del mercado internacional por porcelanas o pinturas de las dinastías Ming y Qing. «El gran mercado está aquí en China», declaró Ben Kong, director de la oficina que tiene la casa Christie's en Pekín, durante la exposición previa a la subasta de primavera que se realizará en Hong Kong.
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Cerámicas excepcionales de porcelana azul y blanca de la Dinastía Ming (1368-1644), piezas policromadas de la dinastía Qing (1644-1911) y largos rollos de pinturas de la corte pequinesa del siglo XVIII son algunos de los tesoros que Christie's exhibió en un caro hotel de la capital, ante los ojos de numerosos coleccionistas privados, chinos. «Estamos decididos a traer cada vez más arte a China, las mejores piezas», dijo Kong, según quien el mercado chino es uno de los que más ha crecido en la última década. Hace diez años, la casa de subastas se dio cuenta de la creciente presencia de compradores chinos en Hong Kong, Nueva York o Londres, «o sea que decidimos explorar el mercado» abriendo una primera oficina en Shanghai, capital económica y financiera del país, y después en Pekín. Informate más
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