31 de julio 2003 - 00:00

"VOLVERAS"

Escena del film
Escena del film
«Volverás» (id., España-México, 2002, habl. en español). Guión y dir.: A. Chavarrías, sobre novela de F. Casavella. Int.: T. Ulloa, U. Ugalde, E. Cervantes, J. Rane, H. Bonnin.

L ibremente inspirada en la novela de Francisco Casavella «Un enano español se suicida en Las Vegas», «Volverás», cabe anticipar, no incluye el menor suicidio en Las Vegas ni en cualquier otra parte, pero sí algo más cercano a cualquiera: la descripción de los bordes auto-destructivos que puede tener hasta el hijo más protegido, cuando se reencuentra con la oveja negra (alguna vez admirada) de la familia. Y, en forma equivalente, la sugerencia de una nostalgia por el paraíso perdido, cuando el hijo pródigo se reencuentra con el hermanito ejemplar.

Esa nostalgia apenas expresada no ha de llevar, sin embargo, a un final reconfortante, aunque casi lo toque, en una escena muy rica, desarrollada prácticamente sin palabras, cuando «el mal hijo» vuelve al hogar casi como un ladrón en la noche. Si fuera un melodrama, la película hubiera explotado emotivamente en esa escena, y todos llorosos y contentos. Pero el verdadero final, la íntima moraleja de esta historia, es, si se quiere, más realista, y no corresponde anticipar nada, salvo que el público saldrá contento, al menos en el sentido de haber visto una buena historia, que incluso puede ayudarlo a entender su propia familia (o a escaparse de ella).

La clave del asunto, eso que lo vuelve tan humano y atrapante, es la dilución de fronteras entre el bien y el mal. El hijo ejemplar siente una inclinación casi natural por las tentaciones, el hijo díscolo y manipulador tiene una especial capacidad de afecto. Cada uno admira al otro y al mismo tiempo lo aprovecha, y el juego -el vicio del que abandono el hogar y los estudios-es una condena, pero también un modo de vivir mas intenso, acaso mas sincero, que otros. El relato equilibra los tantos.

Tristán Ulloa
es el hermano sobre quien recaen, prima facie, todos los reproches. Unax Ugalde, el inocente que aprenderá en carne propia los errores de la inexperiencia. Ugalde lleva el relato, está más tiempo en pantalla, pero Ulloa la domina, trabajando como al descuido los abundantes y engañosos matices de su personaje, casi del mismo modo, diríamos cariñoso, en que éste trabaja a sus víctimas (aunque no siempre les gane).
Los otros protagonistas a tener en cuenta son el director de fotografía, el mexicano
Guillermo Granillo y, por supuesto, el realizador español Antonio Chavarrías. Esta es recién su segunda película. Ojalá no se eche a perder.

Se estrena el sábado, en el teatro El Vitral (Rodríguez Peña 344), la obra "Los pro y los contra de hacer dedo", de José Sbarra, adaptada y protagonizada por Daniel Ritto, con dirección de Elena Maidanik. La pieza muestra la lucha de un escritor consigo mismo y con su entorno. Funciones, miércoles a las 21 y sábados en trasnoche.

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