8 de marzo 2007 - 00:00

"You Shoot"

«You Shoot» (Maai hung paak yan, Hong Kong, 2001, habl. en cantonés). Dir.: E. Pang Ho-Cheung. Guión: E. Pang Ho-Cheung, V. Kok. Int.: E. Kat, Tat-Ming Cheung, Fei-Lin Miao, A. Higuchi.

Se pasa el rato con esta comedia china de humor negro y bastante cínico, pero siempre amable y de final feliz (al menos para quienes quedan vivos y libres). En ella vemos la forma ejemplar con que un killer oriental sabe adaptarse a las crisis financieras. Primero, en vez de esperar que lo llamen, ofrece sus servicios por teléfono, y con tarifas diferenciales. Luego, como los clientes habituales están de capa caída, él pasa a atender a las mujeres de sus clientes, que siguen gastando sin ningún cargo de conciencia la plata de sus maridos.

El detalle es que, como cualquiera sabe, las mujeres, cuando pagan, son muy exigentes (y también cuando no pagan). La que contrata a nuestro killer pretende ver la grabación de los asesinatos, no sólo para asegurarse del trabajo, sino especialmente para solazarse luego con sus amigas viendo la cara del condenado. Ah, sí, el autor de esta película, Edmund Pang Ho-Cheung, parece bastante misógino con sus paisanas. La esposa del killer es frívola y manirrota, la suegra una rezongona y aprovechadora (quiere que el yerno le haga un trabajo gratis), y las clientas, ni que hablar, son unas auténticas damas del crimen y el dolce far niente, o como se diga en cantonés. La única que se salva es una dulce japonesita que ansía crecer en la industria del cine porno, donde ha empezado como animadora («en los intervalos mantengo animados a los actores, a veces con la mano, a veces con la boca»). En fin, el asunto es que nuestro personaje, en vez de asesino a sueldo termina siendo asesino a porcentaje, porque, para cumplir los encargos, debe asociarse con un aspirante a director de cine, pretendido émulo de Martin Scorsese, que graba todo y después hace unas ediciones al gusto chino. Surgen, luego, dos problemas. Uno, cuando la competencia ofrece lo mismo pero encima con un servicio de descuentos («nuestro lema es 'cuanto más matas, más ahorras'»). Y otro, cuando hay que falsear con extras, aficionados, e interesados un asesinato en una fiesta, y todos pretenden dar su opinión, y agregar cosas que vieron en alguna película. Ahí esto ya se vuelve comedia de enredos, y vamos hacia el final feliz, poniendo, de paso, un chiste acerca de los comienzos de Alain Delon, a quien el killer admira por su personaje de «El samurai», de Jean-Pierre Melville.

Abundan, por supuesto, los chistes cinéfilos, empezando por los nombres de algunos participantes, como el director de fotografía y editor Wenders Li, o los intérpretes secundarios Kenneth Bi, Hyper BB, Audrey Fang, y Henry Fong. En suma, una película simpática, y bastante original, sin llegar a mayores.

P.S.

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