4 de septiembre 2026 - 18:44

El mercado argentino tuvo su mejor semana en dos meses: el S&P Merval ganó casi 4% en dólares y el riesgo país cayó 21 puntos

Los activos locales recuperaron parte del terreno perdido en agosto, con una mejora generalizada entre acciones y deuda soberana. La estabilidad cambiaria, la baja de tasas y una mayor liquidez ayudaron a sostener el rebote pese a un contexto externo más desafiante.

La primera semana de septiembre dejó una recuperación generalizada de los activos argentinos tras el fuerte castigo de agosto.

La primera semana de septiembre dejó una recuperación generalizada de los activos argentinos tras el fuerte castigo de agosto.

El mercado argentino cerró la primera semana de septiembre con una recuperación significativa después de las fuertes pérdidas de agosto. En ese marco, el S&P Merval avanzó 2,5% en pesos y casi 4% medido en dólares, por lo que registró su mejor desempeño semanal en dos meses. Al mismo tiempo, el riesgo país cayó 4%, equivalente a 21 puntos básicos, y anotó también su mayor compresión en más de dos meses.

De esta manera, los activos locales lograron recuperar parte del terreno perdido durante agosto, cuando el S&P Merval había retrocedido 9,2% en dólares y la deuda soberana también había quedado bajo presión. A su vez, el cambio de tono estuvo acompañado por una mayor liquidez en pesos, una compresión de las tasas de interés y una mayor estabilidad cambiaria, mientras que las valuaciones comenzaron a lucir más atractivas después del fuerte castigo del mes pasado. Además, en el plano bilateral, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, volvió a respaldar el programa económico argentino durante su encuentro con Luis Caputo.

Sin embargo, ese respaldo puntual contrastó con un escenario internacional más exigente. Por un lado, en Wall Street, el S&P 500 cerró la semana prácticamente sin cambios, con una suba de 0,03%, mientras que el Nasdaq avanzó 0,3% y el Dow Jones retrocedió 0,25%. Por otro lado, la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a tensionar el mercado energético y llevó al Brent a subir casi 10% en la semana, hasta volver a acercarse a los u$s100 por barril.

Además, el frente de tasas internacionales continuó sumando presión. En este sentido, los rendimientos de los bonos soberanos de las principales economías desarrolladas se mantuvieron en niveles elevados durante buena parte de la semana, en un contexto atravesado por las dudas sobre la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal, las mayores necesidades de financiamiento fiscal y el aumento de la oferta global de deuda. En paralelo, el oro retrocedió 1,3% en la semana.

En este contexto, la mejora de los activos argentinos adquiere mayor relevancia porque se produjo sin un acompañamiento claro del escenario externo. Así, la recuperación del S&P Merval, junto con la compresión del riesgo país y la estabilidad del dólar oficial, muestra que el mercado comenzó septiembre intentando revertir parte del deterioro acumulado en agosto. No obstante, la continuidad de ese movimiento dependerá de que se sostenga la baja de las tasas en pesos, no reaparezcan presiones cambiarias y el escenario internacional no vuelva a deteriorarse.

A 1.000 días de Milei, el mercado empieza a exigir una segunda etapa

La recuperación semanal se produce mientras el mercado argentino empieza a discutir hasta dónde puede sostenerse la estabilización lograda hasta ahora. A 1.000 días de la llegada de Javier Milei al Gobierno, el interrogante ya no pasa sólo por la estabilización macroeconómica, sino por su capacidad para traducirse en crecimiento, inversión y una menor prima de riesgo para el país.

En este sentido, Michael Talbot, de M&G Investments, considera que los últimos 1.000 días representan uno de los períodos de estabilización más relevantes de Argentina en décadas, apoyado en la desaceleración de la inflación, el ajuste fiscal, el fin del financiamiento monetario del déficit y una mayor disciplina cambiaria.

Además, parte de esa mejora ya tuvo una traducción concreta en los mercados. Durante este período, las principales agencias mejoraron la calificación soberana de Argentina y los spreads de los bonos se redujeron de manera significativa frente a los niveles de 2024.

Sin embargo, el país todavía permanece por debajo del grado de inversión y conserva una prima elevada frente a otros emisores emergentes. El desafío, entonces, pasa por transformar esa estabilidad en inversión y crecimiento.

En esa línea, desde Cohen advierten que la recuperación de la actividad sigue siendo desigual. Mientras minería y energía se ubican claramente por encima de los niveles de fines de 2023, la industria muestra una mejora mucho más acotada y la construcción permanece rezagada, una composición que limita el impacto de la recuperación sobre el empleo formal.

Al mismo tiempo, el Gobierno continúa priorizando la estabilidad cambiaria, con un mayor peso de las tasas de interés y de los instrumentos de cobertura. Esa estrategia mostró esta semana un resultado más favorable, ya que el dólar mayorista terminó prácticamente sin cambios respecto del viernes anterior, en torno a los $1.508, luego de alternar movimientos muy acotados durante las primeras ruedas de septiembre.

A su vez, la demanda de cobertura siguió activa tanto en futuros como en instrumentos dólar linked, aunque perdió intensidad hacia el cierre de la semana. En paralelo, el BCRA mantuvo un ritmo moderado de compras de divisas, después de que agosto terminara como el mes más débil del año en materia de acumulación.

Por su parte, la mejora más clara apareció en el mercado de pesos. Tras la liberación de algo más de $500.000 millones en la última licitación de agosto, aumentó la liquidez del sistema y las tasas de corto plazo volvieron a acercarse al piso operativo del 20% TNA. Al mismo tiempo, los rendimientos de la curva a tasa fija comprimieron con fuerza durante la semana.

A 1.000 días de gestión, el mercado reconoce avances macroeconómicos, aunque todavía exige más crecimiento e inversión.

A 1.000 días de gestión, el mercado reconoce avances macroeconómicos, aunque todavía exige más crecimiento e inversión.

El S&P Merval recuperó terreno con subas en bancos, energía y materiales

En ese contexto de dólar estable, mayor liquidez y tasas en descenso, la renta variable también logró recuperar parte del terreno perdido en agosto. Así, el S&P Merval avanzó 2,5% en pesos y casi 4% en dólares en la semana, su mejor desempeño en ocho semanas, con una mejora relativamente amplia pero con un liderazgo más claro de los sectores que habían quedado más castigados el mes pasado.

La recuperación tuvo especial fuerza en Servicios Financieros, que ganó 1,8% ponderado, con Galicia subiendo 3,1%, Supervielle 2,9% y Banco Macro 2%. El rebote cobra relevancia después de la fuerte corrección de agosto y, precisamente por eso, PPI decidió sobreponderar bancos frente a energía para septiembre.

En este sentido, consideran que las valuaciones siguen siendo atractivas frente a comparables regionales y suma como argumentos balances mejores de lo esperado, una posible estabilización de la morosidad y señales de mayor dinamismo en el crédito. Además, un escenario de mayor liquidez y tasas más estables podría mejorar el contexto para el sector.

Por su parte, Energía avanzó 1,7%, impulsada principalmente por YPF, que ganó 3,2%, mientras TGS subió 1,7%. Aun con una menor ponderación relativa frente a bancos, PPI mantiene exposición al sector por sus múltiplos deprimidos respecto de la región y por el potencial de proyectos de expansión vinculados a Vaca Muerta.

A su vez, Materiales subió 2,5%, con Loma Negra avanzando 3,5% y Aluar cerca de 1%, mientras que Cresud se destacó con una suba semanal de 8,3%, en un contexto favorable para los precios agrícolas, con los cereales internacionales en máximos de tres años y una fuerte recuperación del trigo por las disrupciones de oferta en el Mar Negro

En servicios públicos, el desempeño sectorial quedó distorsionado por la caída de Transener, afectada tanto por el ajuste técnico tras el corte de un dividendo de $570,16 por acción como por el ruido generado alrededor de la reciente privatización y la distribución de utilidades acumuladas a los nuevos accionistas.

Sin ese movimiento, Edenor, Pampa Energía, Central Puerto y Metrogas mostraron avances, por lo que el desempeño del sector fue considerablemente mejor de lo que sugiere el dato agregado.

En paralelo, el riesgo país volvió a comprimirse y la deuda en pesos mostró una semana firme, lo que permite ampliar la lectura hacia un escenario de menor tensión financiera tras el castigo de agosto.

Cresud lideró las subas del S&P Merval en la semana, con un avance de 8,3%.

Cresud lideró las subas del S&P Merval en la semana, con un avance de 8,3%.

El riesgo país tuvo su mayor baja en más de dos meses

La recuperación también alcanzó a la renta fija, aunque de manera desigual. En ese marco, el riesgo país cayó 21 puntos, cerca de 4%, y cerró por debajo de las 500 unidades, en su mayor compresión semanal en más de dos meses, mientras los Bonares volvieron a mostrar un mejor desempeño relativo frente a los Globales.

Sin embargo, la señal más clara apareció en el mercado de deuda en pesos. En ese contexto, los Boncap avanzaron 0,8%, los duales 1,1% y los bonos vinculados a TAMAR 1,2%, mientras que los títulos CER lideraron las subas, con mejoras de 1,45% en los de tasa fija y de 1,37% en los cupón cero. Por el contrario,losl dólar linked retrocedieron 0,5%, en una semana marcada por una mayor estabilidad cambiaria y una menor demanda relativa de cobertura.

Precisamente, esa fortaleza de la deuda en pesos estuvo asociada con la mayor liquidez y la compresión de tasas. En este sentido, Martín Mejía, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen, había señalado que la última licitación de agosto liberó más de $500.000 millones sin convalidar un premio significativo y que, luego de una contracción real de la base monetaria superior al 20%, esa devolución de pesos podía impulsar los precios de los bonos y reducir sus rendimientos.

El respaldo de Scott Bessent al programa económico argentino acompañó la compresión del riesgo país durante la semana.

El respaldo de Scott Bessent al programa económico argentino acompañó la compresión del riesgo país durante la semana.

Wall Street, petróleo y tasas condicionaron a los activos locales

En el plano internacional, la recuperación del mercado local convivió con tasas globales elevadas y una fuerte suba del petróleo, aunque Wall Street terminó la semana prácticamente estable. En ese marco, el S&P 500 avanzó apenas 0,03%, el Nasdaq ganó 0,3% y el Dow Jones cayó 0,25%.

A su vez, el Brent subió casi 10% en la semana y volvió a acercarse a los u$s100 por barril, después de que se reanudaran con fuerza las hostilidades entre Estados Unidos e Irán.

Durante la semana, Washington lanzó dos rondas de ataques contra objetivos militares iraníes en la costa sur, incluidos sistemas de defensa, radares, capacidades de minado y lanzadores de misiles, e incluso atacó petroleros vinculados al gobierno iraní.

Como respuesta, Teherán lanzó misiles contra bases estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente, lo que volvió a elevar el riesgo sobre la circulación de crudo por el estrecho de Ormuz

Para Argentina, el impacto es ambivalente. Por un lado, un barril más caro mejora los ingresos potenciales de las exportaciones energéticas y las perspectivas de compañías vinculadas a Vaca Muerta.

Sin embargo, también aumenta las presiones inflacionarias internacionales y puede sostener tasas globales más elevadas por más tiempo, lo que encarece el financiamiento para los mercados emergentes y limita el efecto positivo sobre los activos argentinos.

Al mismo tiempo, los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense se mantuvieron en niveles altos, un factor que siguió condicionando a la deuda argentina porque encarece la tasa base sobre la que se calcula el riesgo soberano. En paralelo, el oro retrocedió 1,3% en la semana, afectado por la fortaleza del dólar y el mayor costo de oportunidad frente a tasas elevadas.

La escalada militar entre Estados Unidos e Irán llevó al Brent a subir casi 10% y volver a acercarse a los u$s100.

La escalada militar entre Estados Unidos e Irán llevó al Brent a subir casi 10% y volver a acercarse a los u$s100.

Así, la suba del S&P Merval y la compresión del riesgo país se produjeron sin un impulso externo claro y frente a un escenario global que, por momentos, agregó presión sobre los activos locales.

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