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Frigerio: "Tenemos un año de gestión en el que debemos demostrar muchas cosas"

Rogelio Frigerio, ministro del Interior y Obras Públicas, desdramatiza el desdoblamiento de los comicios en provincia de Buenos Aires y asegura que Mauricio Macri está en condiciones de lograr la reelección aun sin María Eugenia Vidal en la boleta. En entrevista exclusiva con Ámbito Financiero, señaló además que Cristina de Kirchner es la candidata más competitiva de la oposición para octubre.

Periodista: ¿Ministro qué fue lo mejor que hizo Cambiemos en estos tres años de gobierno?

Rogelio Frigerio: Hizo muchas cosas. Creo que haber recuperado el Estado de derecho, haber empezado a reconstruir la República, la división de poderes, la Justicia independiente, haber transparentado la gestión, combatir el narcotráfico y las mafias, integrar de forma inteligente a la Argentina al mundo, pasamos de importar a exportar gas, terminamos con la matriz de corrupción en la obra pública, y empezamos a decir la verdad en el Estado, algo que no ocurría en los años anteriores. Además, sentamos las bases para la recuperación de sectores muy importantes para la economía argentina como el energético, concluyendo 59 obras, 22 de energías renovables y 37 centrales térmicas. Son cosas que probablemente se reconozcan con el tiempo y que no son fáciles de apreciar ahora con una coyuntura difícil.

P: ¿Qué fue lo peor?

R.F.: Creo que en haber puesto la vara muy alta. Creímos que podíamos resolver problemas estructurales complejísimos y de mucho tiempo en la economía argentina con facilidad. Y claramente eso no es posible. Los problemas de la Argentina son de una complejidad y magnitud tal que van a llevar mucho tiempo para resolverse.

P.: ¿Pero en tres años no se pudo mejorar ningún indicador? Asumieron en un país con una inflación cercana al 30% y este año casi llega al 50%. A fin de año se conocieron cifras de caída récord en la construcción y la actividad industrial. ¿No se pudo mejorar nada en estos tres años?

R.F.: Primero, hay que plantear lo difícil que es la comparación cuando en el pasado no existían las estadísticas oficiales confiables, y segundo, hasta el shock externo que recibió la economía en abril de este año en alguna medida habíamos logrado revertir algunas de las cuestiones económicas negativas. Todo cambió en abril de 2018 cuando claramente este shock externo negativo nos agarró mal parados. Con una economía todavía muy vulnerable, a merced de los vientos internacionales y muy dependiente del ingreso de divisas. Claramente esto generó una crisis que todavía explica la recesión actual. Hasta ese momento Argentina venía de crecer siete trimestres consecutivos. Lo que claramente no pudimos hacer es en los dos primeros años de gestión, o no tuvimos tiempo de hacer, es generar los anticuerpos para enfrentar una crisis externa de esa magnitud. Y sufrimos las consecuencias.

P.: ¿Por qué en tres años con el cambio de rumbo no llegaron inversiones para fortalecer al país?

R.F.: Es una forma de verlo. Creo que hay sectores que recibieron un nivel de inversión muy importante. Sectores vinculados con la energía renovable, tecnología y la conectividad. Hemos recibido inversiones en infraestructura, turismo y agroindustrial. Por supuesto que la expectativa era mayor. Creímos que los graves temas económicos, uno de ellos la tremenda desinversión en todas las áreas, que viene de tiempo atrás, se podían resolver rápidamente y eso no ocurrió.

P.: ¿Pero no hubo errores de gestión más allá de poner la vara muy alta? La reforma jubilatoria, la suba de tarifas, el aumento de la inflación…

R.F.: Nosotros somos permanentemente autocríticos y lo hacemos público. No es que creemos que no hubo errores propios en la gestión. En estos tres años por supuesto que hubo errores y los hemos asumido y espero que hayamos aprendido de ellos.

P.: Uno de los objetivos para 2019 es bajar la inflación. ¿Empezar enero con subas en el transporte, gas, electricidad, peajes, prepagas, etc, no conspira contra ese objetivo?

R.F.: En la mayoría de los aumentos que se plantean la responsabilidad ya no es más del Gobierno nacional sino de las provincias. El transporte intraurbano y la distribución del servicio eléctrico son responsabilidad de los gobiernos provinciales. Ahora también lo son los subsidios en estos dos sectores. El agua y muchos de los peajes que se cobran, también son responsabilidades que exceden el manejo del Gobierno nacional. El transporte ha subido en todas las provincias, de distinta manera, acompañando el proceso inflacionario. Lo mismo pasó con la tarifa eléctrica que también es distinta en cada provincia y acompañó la inflación. Los mismo las tarifas de agua y cloacas. Hoy hemos avanzado en clarificar un poco más en clarificar algo que estaba distorsionado que es la distribución de las responsabilidades entre los distintos niveles de gobierno. Y hoy son claramente responsabilidad de los gobiernos provinciales que hoy tienen más recursos que los que tenían en el pasado y una mayor participación sobre la recaudación que antes de que asumiera Cambiemos.

P.: Ya estamos en un año electoral con la campaña lanzada. ¿Que debería cambiar en el Gobierno para que Macri logre la reelección?

R.F.: En estos tres años tuvimos distintas etapas, algunas muy complejas. Todavía tenemos un año de gestión en el que tenemos que demostrar muchas cosas. Primero, que podemos sortear esta difícil situación de los mercados para no caer nuevamente en una crisis como la de abril del año pasado. Creo que es la prioridad, evitar una nueva crisis cambiaria y financiera. En segundo término, demostrar que, a partir de los cambios en las políticas monetarias y fiscales, podemos bajar la inflación. Creo que es lo que más les quita el sueño a los argentinos. Tercero, que podemos continuar a pesar de esta situación difícil en materia económica con el plan de infraestructura que es lo que realmente le cambia la vida a la gente. Las rutas, las viviendas, agua potable, cloacas, lo que venimos haciendo desde que arranco este Gobierno. Lo hacemos con transparencia, con competencia entre las empresas, con una forma de licitar y adjudicar la obra pública muy distinta a la que existía en el pasado. Y cuarto, que podemos seguir robusteciendo el Estado de Derecho, en reformas institucionales, seguir fortaleciendo el federalismo, hay mucho por demostrar este año y van a ser doce meses intensos de gestión.

P.: ¿Este es el Gobierno no peronista que mejor se lleva con los gobernadores peronistas?

R.F.: Este es un Gobierno que apostó al diálogo y al consenso desde el principio de la gestión. Y que cree que hay que anteponer los intereses de la gente antes que los intereses de los políticos y de los partidos. Y así hemos trabajado en cada una de las provincias independientemente de los colores de quien circunstancialmente los gobierne cada jurisdicción.

P.: Es que resulta inédito que un año de elecciones presidenciales, los gobernadores del PJ desdoblen los comicios y no estén encolumnados a esta altura detrás de un candidato presidencial.

R.F.: La mayoría de los argentinos entendió que el camino que venía transitando la Argentina antes de la asunción de Cambiemos no era el que le convenía al país, y evidentemente el peronismo necesita más tiempo para salir de esa situación, de ese antecedente tan próximo en el tiempo. Ojalá podamos tener una oposición organizada detrás de un liderazgo republicano y con valores similares a los que representa Cambiemos, y con los que podamos confluir en cuestiones estratégicas. Yo apuesto a eso, que la oposición genere una alternativa para poder discutir estos grandes temas y construir políticas de Estado más allá de quien gobierne.

P.: Hay sectores dentro de Cambiemos como Carrió que hablan de pacto de no agresión entre el Ejecutivo y los gobernadores del PJ. ¿Esto no pone en riesgo la unidad del oficialismo?

R.F.: La verdad es que no existe ningún pacto. No la escuche a la diputada Carrió decir eso. Acá no hay ningún pacto, pero si existe un vínculo distinto al que había con el kirchnerismo porque nosotros gobernamos para la gente y no para los partidos políticos. Y eso es una de las cosas que nos diferencia.

P.: ¿A quién ve este año como el principal adversario de Macri en las urnas?

R.F.: Bueno todavía falta más de medio año para la elección. Creo que el mapa político puede modificarse sustancialmente de acá a esa fecha. Hoy según todas las encuestas la principal figura de la oposición sigue siendo la expresidenta.

P.: ¿Considera que hay movimientos en el peronismo para postular a Roberto Lavagna?

R.F.: No tengo información, y si lo están impulsando, no sé si él tiene intenciones de presentarse.

P.: Los cambios en el Gabinete, con menos ministros, fue algo positivo? ¿Es fácil hacer rosca ahora en este Gobierno?

R.F.: Creo que hemos mejorado la gestión y el sistema de toma de decisiones con los cambios. Me parece que los ministros se sienten más cómodos trabajando de esta manera. La rosca es la negociación, dedicarle tiempo a escuchar a los circunstanciales adversarios, prestarles atención, entender sus necesidades. Y creo que eso fue un distintivo de este Gobierno que es probablemente el más débil de los últimos cien años en términos del Congreso y de cantidad de gobernadores que tiene Cambiemos a lo largo y ancho del país. Sin embargo, pudo generar la gobernabilidad necesaria que requería el país. Esto lo hicimos por mérito propio, pero también por el acompañamiento de una parte significativa de la oposición que entendió el rol que la sociedad le asignó.

P.: Entre los promotores de la rosca aparece Emilio Monzó quien anunció que no quiere seguir como presidente de la Cámara de Diputados. ¿Siente que es una figura que esta desperdiciada dentro del Gobierno?

R.F.: Emilio es el presidente de la Cámara de Diputados hasta el final del mandato del Presidente. Una Cámara inédita en su composición, con el oficialismo en una minoría muy marcada y él fue fundamental para lograr gobernabilidad en estos tres años. Ha manifestado que no quiere seguir como presidente de Diputados porque su tarea se va a agotar a fines de este año. Pero es una figura fundamental del Gobierno y de la política en este país.

P.: En provincia de Buenos Aires se activó una comisión para desdoblar los comicios. ¿Qué ventajas y que contras tiene el desdoblamiento?

R.F.: Creo que es algo que se tiene que debatir. Las elecciones desdobladas claramente favorecen la atención en las políticas públicas de los gobiernos locales. Que muchas veces pierden visibilidad en una elección nacional. Desdoblando las elecciones la gente vota con mayor…cuál sería la palabra…precisión…la gente puede prestarle más atención a las propuestas de los gobernadores y los intendentes. Por supuesto que también tiene contras. El hecho de generar un costo sin economías de escala, y obligar a la gente ir más veces a votar. Hay que sopesar los beneficios y los costos y llegar a una conclusión.

P.: En el caso puntual de Vidal, ¿el desdoblamiento la podría beneficiar?

R.F.: Tiene pros y contras cada una de las opciones. Personalmente no creo que desdoblar implique perjudicar nuestras chances a nivel nacional. Pero es un tema que considero que tenemos que debatir con seriedad.

P.: Usted no lo dice explícitamente pero entonces ¿el desdoblamiento le convendría más a Vidal que a Macri?

R.F.: Yo creo que todas las decisiones de estrategia electoral que tomemos tienen que apuntar a la prioridad mayor que es lograr la reelección del Presidente.

P.: A fin de año se reglamentó impuesto a la renta financiera. Sumado a la ola masiva de aumentos de este año, ¿no representan demasiados golpes a la clase media que apoya a Cambiemos?

R.F.: Yo creo que la clase media hizo un tremendo esfuerzo este año, que fue muy difícil para los argentinos. Y en la medida de lo posible nos tenemos que dedicar a aliviar a ese sector. Y a continuar con la reducción impositiva del año pasado. Lo hemos podido sostener en algunos casos como con los ingresos brutos que es uno de los más distorsivos, según lo acordado en el Consenso Fiscal 2017. De hecho, hay algunas provincias que han bajado IIBB por segundo año consecutivo. En otros casos, debido a la crisis financiera, tuvimos que suspender la baja de algunos impuestos que también queríamos empezar a bajar. Pero creo que es fundamental retomar ese camino de rebaja de impuestos para apuntalar el empleo y la actividad económica.

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