Un fin de año convulsionado por amenazas de paros, huelgas y movilizaciones jaquea a usuarios del transporte público y al sistema financiero.
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Por un lado, el plenario de secretarios generales de la seccional Buenos Aires de la Asociación Bancaria (AB) analizó ayer «la situación salarial» de los trabajadores y se declaró en «sesión permanente», mientras un sector disidente de la Unión Ferroviaria convocó a un paro de trenes para el próximo 27 de diciembre, medida que afectaría en principio a las ex líneas Mitre, Sarmiento y Belgrano Norte.
Uno de los delegados de la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), Rubén «Pollo» Sobrero, aseguró que la medida se dispuso tras agotar las instancias de negociación con la compañía, en torno a las mejoras salariales que reclaman. «No tenemos respuestas por parte de la empresa con respecto a la cuestión salarial», explicó Sobrero, quien encabeza un sector disidente de la Unión Ferroviaria, liderada por el histórico José Pedraza. En la misma línea, el gremialista Edgardo Reynoso explicó que la protesta se desarrollará en el marco de un «plan de lucha definido el viernes último en asamblea», ante las dificultades que tienen para acordar un aumento con la empresa ferroviaria. Según afirmó, este plan de protestas arrancó ayer con una movilización hacia la estación de Retiro y se mantendrá con distintas actividades hasta el jueves de la semana próxima, cuando esperan implementar el paro. «Estamos buscando un resarcimiento salarial por la pérdida que sufrieron nuestros salarios a raíz del alto índice de inflación», enfatizó Reynoso.
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