18 de junio 2010 - 14:44
Bariloche: doce detenidos en otra jornada de violentos incidentes
-
ATE convocó a un paro nacional para el 21 de abril en reclamo de aumento salarial
-
La Ciudad destinará fondos a viviendas para clase media y policías en un terreno recuperado en Parque Chacabuco
Ante la magnitud y gravedad de los hechos, el gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, ordenó al mediodía pasar a disponibilidad a cinco policías vinculados con la represión de la protesta de la madrugada, que derivó en dos de las muertes.
Uno de los uniformados pasados a disponibilidad es el comisario Jorge Carrizo, jefe de la comisaría 28 de Bariloche, frente a cuya sede se desarrollaron los principales incidentes de anoche y esta madrugada.
La medida del gobernador alcanzó también a cuatro policías que tomaron parte en forma directa de la represión, y que fue uno de los pedidos de los familiares y amigos de Diego Bonafoi, de 15 años, quien murió de un disparo en la nuca efectuado por un policía, en un hecho aún no aclarado pero que sería de "gatillo fácil".
Los vecinos apedrearon la comisaría 28, en donde trabajaba el policía que mató al joven, y agredieron al intendente local Marcelo Cascón, al que le rompieron parte del automóvil.
El primero de los vecinos que murió tras los incidentes fue un hombre de 29 años, quien recibió varios disparos, en un episodio que dejó además 14 heridos, que fueron atendidos en el hospital zonal.
La segunda víctima resultó ser Matías Carrasco, de 17, quien ingresó al hospital con una herida en la zona toráxico abdominal de gravedad y luego de ser operado falleció cerca de la medianoche, según confirmó la directora del hospital, Susana Rodríguez.
El juez de instrucción, Martín Lozada, ordenó las autopsias de las víctimas fatales y la realización de las pericias correspondientes a las armas policiales para poder determinar de dónde provinieron los disparos que causaron las muertes.
Si bien el Gobierno provincial ordenó una intervención sumarial interna exhaustiva "a efectos de esclarecer lo sucedido", como así también el traslado inmediato de la totalidad del personal de guardia que se encontraba de servicio el día de los hechos, los incidentes se repitieron por la tarde en el Centro Cívico y frente a la comisaría 28.
Los más violentos ocurrieron por la tarde, cuando el termómetro marcaba temperaturas muy bajas, y un grupo de manifestantes, con gorros, la cara cubierta, palos y gomas, llegó al punto más céntrico de la ciudad y protagonizó incidentes en la plaza principal.
Los manifestantes colocaron varias gomas frente a la puerta del edificio de la Policía Provincial, en el casco histórico, y les empezaron a prender fuego.
Ante la magnitud que tomaron los acontecimientos, efectivos de la infantería llegaron para dispersar a los manifestantes y para ello utilizaron balas de goma y gases lacrimógenos.
Las corridas se dieron por la parte central de la Plaza, hacia la calle Mitre, y fue por esa arteria que los manifestantes se dispersaron.
Sin embargo, los comerciantes denunciaron posteriormente que varias de las personas que tomaron parte de la manifestación habían roto vidrieras con piedras y palos, e incluso se apoderaron de mercadería que estaba en exhibición.
En tanto, el Gobierno provincial instruyó a la Secretaria de Derechos Humanos, Gladys Cofré, para que se traslade a San Carlos de Bariloche a fin de tomar contacto con representantes de la APDH, autoridades sociales, vecinos y familiares.
Finalmente, se determinó que permanezcan en la ciudad el ministro de Gobierno, Diego Larreguy, junto al Secretario de Seguridad, Víctor Cufré, y el titular de la policía provincial, Jorge Villanova.
Hasta el momento, se conoce que el asesinato tuvo lugar cuando un patrullero interceptó a tres chicos que caminaban por la ruta Juan Hernan, pero aún se desconoce concretamente qué fue lo que ocurrió.




Dejá tu comentario