¿Cuántas veces encontraste la respuesta precisa e ingeniosa... dos semanas después, cuando tu interlocutor ya se olvidó del episodio? Esto puede ocurrir en el ámbito laboral, o académico, pero también en la vida cotidiana, con amigos y hasta familiares. La buena noticia es que no se trata solo de "talento natural" y que podemos entrenar la mente para que esa respuesta que consideramos precisa y sagaz llegue en el momento preciso. Acá te brindamos 9 tips para hacerlo.
Entrená al cerebro para tener respuestas ingeniosas
Muchas veces sentimos que no respondimos de la manera adecuada o, peor, que la encontramos demasiado tarde. Pero calma: el cerebro puede prepararse para cualquier espadeo verbal.
-
Harvard recomienda una hierba para la memoria y el cerebro
-
Qué declararon los anestesistas imputados por el robo de propofol y fentanilo
Entrenamiento mental.
1. Practicá tu habilidad de responder rápidamente. El arte de responder rápidamente puede recostarse sobre algunas respuestas estándares para ciertas situaciones, que podemos memorizar. Ojo: no arriesgarse a parecer ingenioso si no se está aún preparado. La memorización y la práctica pueden ayudarte a aprovechar al máximo las habilidades que tengas y a salir airoso de algunos intercambios verbales de vez en cuando.
2. Desarrollá la escucha. Mejorar tu habilidad para escuchar puede ayudar grandemente. Concentrate en las palabras de la otra persona, y sobre todo qué es lo que quiere decir con ellas. Las respuestas más ingeniosas se crean como una respuesta directa a lo que se ha dicho. Acá puede practicarse el "vóleibol verbal": con un compañero deben turnarse para inventar una historia, diciendo una palabra a la vez.
3. Reformular situaciones pasadas. Trata de escribir tu propia versión de una conversación en la que hubieras querido ser ingenioso. Sustituye el intento pasado con un mejor guion y trabaja desde este punto para orientar tu ingenio futuro. Usá este ejercicio para inspirarte y para practicar, no como una fuente de respuestas específicas.
4. Desviá rápidamente cualquier insulto que recibas. Si pensás acerca de la agresión, te obsesionarás con y harás que te moleste de una manera personal. En vez de eso, no te concentres en el insulto, sino en responderlo rápidamente. Tratá al insulto como un juego y se convertirá en una oportunidad para responder.
5. Debes estar preparado a desmenuzar lo que diga. Disfrutá de la confrontación en vez de temerle. Es una oportunidad de jugar y no una razón para sentirte insultado. Aprovecha la oportunidad de mencionar cualquier contradicción en la que recaiga la otra persona al tratar de presumir su ingenio. Por lo general, esta medida hará que un insulto pierda su valor ante los ojos del insultador.
6. Usa el sarcasmo si sabes cómo hacerlo. El sarcasmo puede ser adecuado si se expresa con ingenio y no exageradamente. Si alguien trata de insultarte con un comentario sin sentido, sentite libre de responder: "Bueno, esa sí que es una respuesta inteligente". La brevedad también es útil en este caso. Un monólogo sarcástico pero largo no tendrá el mismo efecto.
7. No te explayes. Los ejemplos más famosos de réplicas ingeniosas son invariablemente buenas y breves, las cuales cumplen con su objetivo en un solo intento. En la mayoría de los casos, la respuesta ingeniosa debe ser tan contundente como para cerrar la discusión definitivamente. Seguir hablando, discutiendo o aclarando tus puntos debilitará el impacto.
8. Mantén la calma ante todo. No te molestes, ni siquiera un poco. Toma en cuenta que el insulto del oponente no merece tu enojo. Libérate de cualquier problema personal que tengas con la persona y concéntrate en lo que ha dicho de una manera objetiva y calmada. Concéntrate en ser ingenioso y en mantener tu decisión de permanecer calmado.
9. No trates de ser ingenioso si no estás preparado. Si estás aprendiendo a ser ingenioso, sé cuidadoso y diplomático mientras tanto.




Dejá tu comentario