9 de octubre 2008 - 00:00

Cinematográfico robo en un banco de Palermo

Cinematográfico robo en un banco de Palermo
Tres hombres armados y disfrazados, uno de ellos de policía y los otros dos de ancianos no videntes, asaltaron una sucursal del Banco Provincia en el barrio porteño de Palermo y se llevaron unos 500 mil pesos, en un cinematográfico golpe que combinó ingenio, inteligencia y cierta dosis de violencia.

Para cometer el atraco, según señalaron fuentes policiales, los delincuentes primero secuestraron en su domicilio al policía que debía tomar la guardia del banco para que uno de ellos tomara su lugar dentro de la entidad.

El asalto, en medio del cual fueron amenazados y golpeados un contador y dos empleados del banco, fue cometido ayer en la sucursal situada en la avenida Santa Fe al 3900, a pocos metros de la sede de la comisaría 23 de la Policía Federal, según se supo esta mañana.

Todo se inició con el ingreso de los tres delincuentes poco antes de la apertura de la sucursal: los dos disfrazados de ciegos, provistos de bastones, se acomodaron en las colas de clientes junto a la puerta, mientras que el falso policía les comunicó a los empleados que venía a reemplazar al guardia habitual, a quien nombró con cargo policial y apellido.

Poco después los asaltantes tomaron a clientes y empleados como rehenes, mientras que informaban que se trataba de un asalto. Tres obreros que realizaban refacciones en el lugar fueron encerrados en un baño.

Los falsos ciegos elevaron sus bastones y desviaron los lentes de las cámaras de seguridad hacia los techos para impedir que los filmaran y luego identificaron al contador, por el apellido.

Enseguida aplicaron un culatazo a uno de los empleados y golpearon en las costillas al contador, para luego apoderarse de una importante suma de dinero -llegaría hasta los 500 mil pesos-, que iba a ser destinada a reponer la plata de los cajeros automáticos, y escaparon velozmente.

Como consecuencia de los golpes recibidos, el empleado debió ser asistido en un hospital de la zona.

Según se supo posteriormente, otros tres sujetos, aparentemente integrantes de la misma banda, privaron de la libertad por la mañana al policía que iba tomar la guardia del banco, poco después de que saliera de su casa del distrito bonaerense de Ezeiza.

El hombre fue liberado horas más tarde -y cuando ya se había concretado el atraco al banco- en el partido de Cañuelas, en el sur del Gran Buenos Aires.

Los delincuentes obligaron al contador a abrir los cajeros automáticos y, de allí, robaron el dinero que estaba cargado.

Si bien el banco aún no había informado el arqueo definitivo, se cree que el botín sería de al menos 300.000 pesos.

Los investigadores están convencidos de que en el asalto hubo un entregador que brindó a la banda datos muy concretos, en especial, la información del verdadero policía que fue secuestrado cuando salió de su casa.

Se trata de un suboficial mayor retirado de la Policía Federal que estuvo todo el día de ayer internado en un centro asistencial por los golpes que recibió en la cabeza.

Según denunció el policía, fue secuestrado ni bien salió a las 5:30 de la mañana de su casa ubicada en la calle Güiraldes en la localidad de El Jagüel, partido de Esteban Echeverría, para dirigirse al banco de Palermo.

El suboficial, que dijo en la denuncia que trabaja hace 14 años en el banco Provincia de Palermo, explicó que vio a un hombre que descendió de un automóvil Volkswagen Polo negro y lo amenazó con un arma.

Siempre según la denuncia, un segundo delincuente se aproximó por detrás y le aplicó un fuerte golpe en la cabeza con un objeto contundente y lo subieron al auto.

El policía estuvo cuatro horas privado de su libertad dentro del auto y custodiado por los dos delincuentes que recién lo liberaron a las 9:40, cuando, según pudo escuchar, los cómplices habían terminado de asaltar el banco de Palermo.

El suboficial fue dejado en libertad en un camino vecinal llamado Las Heras en el partido bonaerense de Cañuelas.

De allí, se dirigió a la Estación Comunal Cañuelas de la policía bonaerense, donde hizo la denuncia y luego fue derivado a un hospital en el que estuvo internado el día de ayer por los golpes que le habían aplicado en la cabeza.

El robo al banco de Palermo es investigado por la fiscal de Instrucción porteña Estela Andrades de Segura, la comisaría 23 y la División Robos y Hurtos de la Policía Federal.

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