El pequeño Rodrigo, el pequeño de 6 años que está a la espera de un trasplante cardíaco, fue operado para conectarlo a un corazón artificial «externo», con la intención de mantenerlo con vida mientras se aguarda la donación de un órgano.
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La intervención, de acuerdo con lo indicado por los médicos del Hospital Garrahan -donde el niño está internado desde principios del mes pasado-, duró ocho horas y media.
Una vez finalizada la operación, que estuvo a cargo del equipo de Trasplante Cardíaco del Garrahan, encabezado por el médico Horacio Vogelfang, Rodrigo fue llevado nuevamente al área de terapia intensiva.
Vogelfang, en declaraciones a la prensa, indicó que el estado de Rodrigo «sigue siendo muy delicado», y precisó que ahora estará « conectado a un aparato externo, que le permitirá seguir viviendo mientras aparece un donante» para hacer el trasplante.
La operación del niño -quien el lunes pasado cumplió seis años- fue el miércoles, cuando al Hospital Garrahan llegó un corazón artificial desde Alemania.
Rodrigo sufre un cuadro de miocardiopatía dilatada, y el estado se agravó el mes pasado, por lo cual debió ser internado el 9 de febrero en el Garrahan con la única posibilidad de un trasplante. La enfermedad se hizo evidente hace dos años, y ya en aquel momento, los médicos determinaron que debía hacerse un trasplante cardíaco.
• Mejoría
Mientras tanto, otro niño, de dos años y cuatro meses, que también está internado en el Garrahan y que esperaba un trasplante hepático, experimentó en las últimas horas una notoria mejoría y, por el momento, no necesitará ser operado, según explicó a la prensa su madre.
En ese sentido, María de los Angeles, la mamá del pequeño llamado Ezequiel e integrante de la comunidad aborigen de los Quilmes, de la provincia de Tucumán, dijo que los médicos decidieron «sacar» a su hijo de la lista de emergencia nacional a raíz de la mejoría evidenciada. «Está mucho más animadito. Nos dijeron que se va a recuperar, y ahora hay que esperar que se siga componiendo, que salga de terapia y que podamos volver al valle, donde vivimos», dijo a la prensa la mamá de Ezequiel, quien, además, tiene otros cuatro hijos que se encuentran en Tucumán.