22 de marzo 2006 - 00:00
Desbarataron una banda con u$s 2 millones falsificados
-
A dos años de la desaparición de Loan: quiénes son los 17 imputados que enfrentarán el juicio
-
Aumento de ANSES en julio 2026: nueva suba para jubilados y pensionados
Se secuestraron dos millones de dólares apócrifos, máquinas de impresión de última generación y elementos para confeccionar los billetes falsos.
Los apresados son un ciudadano chileno, de 55 años, un uruguayo de 50, y tres argentinos de 21, 24 y 55 años.
El jefe de la organización era el ciudadano de nacionalidad chilena, apodado "El artista", de 55 años, secundado por su propio hijo y dos cómplices que se encargaban de reclutar los "pasadores".
Uno de ellos, uruguayo y alias "El Bocha", poseía un negocio gastronómico y reclutaba taxistas y remiseros. El otro es un argentino apodado "Pancho", comerciante.
La investigación duró cerca de siete meses y durante la misma el personal de Falsificación de Moneda determinó que el jefe de la organización delictiva realizaba la distribución de los billetes apócrifos en un complejo.
La banda se comunicaba a través de teléfonos celulares y los integrantes de la misma no se conocían entre sí.
También explicaron que el cerebro de la organización era el imprentero, quien confeccionaba los billetes, secundado por su hijo, quien, a su vez, cumplía el rol de coordinador y organizador.
El joven era quien manejaba a los "distribuidores" , entregándoles los billetes de dólares falsos a cambio del dinero de curso legal.
A partir de ahí, la organización coordinaba las operaciones en distintos puntos de encuentro, tras lo cual los "líderes" reclutaban a los "pasadores operativos" y éstos colocaban los billetes falsos.
Según explicaron los voceros, el dinero falso era "colocado" principalmente en remises, taxis, boliches, cabarets, saunas y el circuito de diversión nocturna.
Además, elegantes mujeres realizaban operaciones como turistas en diferentes shoppings, centro comerciales y circuitos de compras turísticos, tras lo cual se quedaban con lo comprado.
La causa quedó a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 5 a cargo del juez Norberto Oyarbide mientras que los detenidos fueron trasladados a la Alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales, situada en el barrio de Villa Lugano.



