28 de junio 2006 - 00:00
Detuvieron a uno de los sospechosos de haber atacado al colectivero
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Con respecto a los integrantes del grupo de delincuentes que aún se mantenían prófugos, voceros policiales indicaron que se estaba trabajando intensamente en procura de localizarlos y detenerlos.
En tanto, Wetz, el colectivero agredido, fue trasladado a una sala común, "está evolucionando satisfactoriamente" y se encuentra "con atención psicológica".
Así lo indicó Horacio Faera, el director médico de la Clínica Anta, quien señaló además que fue "imposible" poder reimplantarle los cuatro dedos cercenados por los delincuentes ya que "la herida era infractuosa y estaba sucia".
"Está evolucionando satisfactoriamente, se le están efectuando las curaciones en las heridas y está teniendo apoyo psicológico.
Está un poquito caído de ánimo, pero es normal en este tipo de problemas", reveló el médico.
Faera agregó que: "el paciente está conciente porque hablaba mientras lo curaban. La herida era infractuosa y estaba sucia, lo cual impidió que se pudiera tratar de reimplantar los dedos".
"Creo que el elemento utilizado por los agresores debe haber sido algo cortante y tuvo que haber sido hecho con mucha fuerza porque tiene fractura de las falanges de los cuatro dedos", explicó.
Por su parte, Raúl Vicente, el encargado de la terminal de Ciudadela donde trabajaba Wetz, manifestó que el chofer "se siente bien".
Vicente expresó que el colectivero declaró ante los efectivos de la Policía Federal que se acercaron al centro asistencial aunque aclaró que Wetz "no dio descripción" de sus agresores "porque no los vio".
El asalto y la agresión contra Mario Alberto Wetz, de 37 años, se produjo el pasado domingo a las 21:00 en la zona de Villa Devoto, aunque trascendió públicamente recién ayer.
Los delincuentes golpearon al chofer, le robaron dinero y un teléfono celular, le cercenaron dos dedos y le cortaron parcialmente otros dos de la mano derecha, los cuales finalmente tuvieron que amputarle los médicos que lo atendieron horas más tarde.
El hombre, estuvo internado más de 24 horas en terapia intensiva ya que, debido a la abundante cantidad de sangre que perdió, sufrió un paro cardíaco, aunque pudo reponerse, según señalaron sus familiares.



