El XXII Encuentro Federal de la Junta Coordinadora de Asociaciones Nacionales y Provinciales de la Enseñanza Privada de la República Argentina (COORDIEP) concluyó con más preguntas que respuestas. Y ese era el objetivo.
El futuro de la educación, en debate: celulares, Inteligencia Artificial, aprendizaje y economía
En la tercera y última jornada se habló de los desafìos de la tecnología, los nuevos métodos de enseñanza, la economía que se viene y hasta de técnicas de respiración para afrontar momentos de estrés.
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Escuelas públicas de gestión privada. Norberto Baloira y la conducción de COORDIEP felicitaron a los asistentes y organizadores del XXII Encuentro Federal realizado en Mar del Plata.
Es que durante los tres días de congreso celebrado en el Hotel Intersur 13 de Julio de Mar del Plata, más de 250 directivos, administradores, profesores y docentes de colegios privados todo el país escucharon, analizaron, debatieron y aprendieron sobre los nuevos desafíos que azotan a la educación y cuáles son las herramientas disponibles para enfrentarlos.
La primera jornada sirvió para indagar sobre el “poder vital” de la escuela, con la exposición de una docena de expositores, entre los referentes escolares y autoridades nacionales, provinciales y municipales. El cierre del primer día estuvo a cargo del neurocientífico Conrado Estol, que deslumbró con una conferencia sobre la necesidad de promover el bienestar y aprendizaje de los alumnos y maestros. La coronación del día de apertura fue la presentación del coro de estudiantes del Instituto Adventista de Balcarce, que entonaron tres piezas musicales para recordar. La organización general del evento estuvo a cargo del equipo liderado por Liliana Ochoa de la Fuente.
El segundo día de exposiciones continuó con los discursos de directivos de escuelas privadas del interior del país, una brillante conferencia de la experta catalana en educación Coral Regí sobre la posibilidad de transformar el liderazgo de las personas que están al frente de escuelas y aulas, y un conversatorio posterior moderado por la propia Regí con expertos en educación.
La tercera y última jornada comenzó con una presentación de Melina Masnatta, autora, experta en tecnología educativa, emprendedora, consultora en inteligencia artificial, innovación y docencia. “El cuerpo es nuestra primera tecnología, y los que desarrollan tecnología lo saben”, aseguró Masnatta al abrir su exposición titulada “Educar en tiempos sintéticos”.
“¿Quién usó la Inteligencia Artificial? ¿saben qué es? ¿cómo se usa?”, preguntó. Y respondió que si bien la IA no es nueva, la desarrolló en 1833 Augusta Ada Byron, también conocida como Ada Lovelace, quien su primer acercamiento con la programación informática, ahora hay quienes afirman que dentro de poco tiempo el 95% de los contenidos digital serán producidos con IA. Es más, según una encuesta reciente que trajo Masnatta, el 71% de las personas prefiere a la IA antes que a una persona con experiencia. Sin embargo, no todo lo que brilla es tecnológico. La experta también alertó por la “alucinación artificial”, que es el efecto distorsivo que poseen las apps de IA, que ante un pedido (pormt) deben si o si emular y generar algún resultado (video, foto, texto, audio) que crea erróneamente, y las personas lo creen válido a pesar del sesgo.
Las habilidades del futuro
Al analizar las profesiones amenazadas por la IA recordó que robot humanoide que diseñó y construyó una empresa para nombralo CEO. ¿El motivo? No descansa nunca.
A partir de ese ejemplo, Masnatta se preguntó ¿Cuáles son las habilidades del futuro? Las más destacadas son pensamiento analítico, pensamiento creativo, resilencia, flexibilidad y agilidad; motivación y autoconocimiento; y curiosidad y aprendizaje para toda la vida. Recién en el puesto 6 de 10 habilidades figura el uso de tecnología.
“En educación hace tiempo que se viene diciendo que hay que enseñar a programar, que es el futuro, sin embargo ahora hay otras prioridades”, remarcó.
El futuro de la IA en la educación
Entre las prioridades aparecen la necesidad de aportar más transparencia en los sesgos y limitaciones de aprendizaje; el consentimiento informado sobre el uso de datos e impacto de las interacciones; ser más precisos con la seguridad y privacidad; evitar el Humano en loop (enajenado con la tecnología), y crear comunidades de prácticas, manifiestos, acuerdos y revisiones, que no son otra cosa que los Laboratorios y equipos de experimentación.
A modo de ejemplo de los focos donde debe estar el cuidado con la tecnología, Masnatta recordó las limitaciones y prohibiciones que aplicó la ley europea de regulación de la IA. Esa normativa, que hoy se estudia en todo el mundo, pone reparos a las aplicaciones con el uso de datos biométricos, la extracción de imágenes faciales o del iris, el reconocimiento emocional en los lugares de trabajo y escuelas y la creación de registros de puntuación social, que pueden perjudicar gravemente a los jóvenes.
¿La IA puede reemplazar a los maestros?
“Por su puesto que no, decir eso es irresponsable”, recalcó la especialista. Sin embargo, la IA obliga a reinventar la planificación y evaluación educativa. En ese sentido, recomendó el uso de la IA como aliada en el diseño de modelos predictivos, la apropiación de conceptos, con más compromiso en la experiencia.
Además, propuso incluir la diversidad al momento de aprender. Sobre las experiencias contó un trabajo realizado en una escuela de la localidad de Campana, donde docentes y alumnos utilizaron IA para hacer modelos predictivos sobre quién ganaría las elecciones en 2023, la final de la Champions League y sobre los temas que les interesaban estudiar a los jóvenes. “Hoy la escuela también debe ser una experiencia”, indicó, en clara referencia a lo que desean vivir los estudiantes.
La educación también debe ser experiencia
Otro caso de uso de IA en la educación la aplicó un maestro que detectó -como muchos otros- que sus alumnos no leían los textos antes de llegar a clases. Entonces, apeló a la creación de videos cortos con IA para enviarles a los chicos para que vean mientras viajaban a la escuela. “Pero además usó avatar para incluir la diversidad al momento de aprender, le puso tonos distintos de voz a los personajes que explicaban en los videos explicativos que envíaba por WhatsApp. Las redes sociales llevan a polarizar los pensamientos, el profesor aprovechó la IA para bajar los sesgos”, señaló Masnatta, quien no oculta otro de los desafíos.
“Todas estas experiencias con tecnología ponen en jaque la planificación y evaluación, y los maestros tuvieron que ser disruptivos. ¿Quieren innovar en educación? Entonces ayuden a los docentes a planificar y evaluar distinto”, aconsejó. “Educar molesta, incomoda, y tiene que ver con trascender. Como dijo Peter Drucker, la mejor manera de predecir el futuro es crearlo”, añadió.
Celulares en el aula: ¿Hay que prohibirlos o usarlos en clase?
Uno de los desafíos vigentes es entender cómo actúan las personas frente a estos avances. “La tecnofobia nos saca trabajo, mientras que la tecnofilia ayuda a conseguirlo”, advirtió. Y como era de esperarse, Masnatta se refirió a los celulares en el aula. “¿Hay que prohibirlos o usarlos en clase?”, la interrogaron desde el auditorio. “Sería un error pensar en un negacionismo tecnológico, lo que hay que hacer es sentarse con los piensan tecnologías y pedirles, reclamarles, que nos tengan en cuenta a los educadores”. De hecho, reveló que las aplicaciones educativas son la tercera categoría más descargada después de los juegos y las apps de negocios.
“En el mundo tecnológico siempre decimos mejor pedir perdón que permiso, y eso no está bien. Es como decir vamos a aplastar todo, después lo reconstruimos. Está todo roto, hay que seguir rompiéndolo, no importa nada. Creo que el uso de celulares hay que regularlo, pero eso no se regula prohibiendo, no hay que regular (por norma o ley), porque la realidad es que hoy en el aula es el único momento y espacio en que podemos debatir sobre esto. No hay que prohibir, hay que abordar”, subrayó.
“Lo más importante para aprender es lo que ya sabemos”
La jornada de conferencias continuó con la presentación del locuaz catalán Boris Mir, consultor internacional en transformación educativa, quien presentó innovadoras estrategias de aprendizaje a partir de un objetivo: cómo “aprender profundo”. Su premisa es muy simple: “Los chicos en el aula interpretan lo que quieren, no lo que dicen los maestros. Lo más importante para aprender es lo que ya sabemos”.
Así, el director de Formación Docente del STEAM, un instituto de Barcelona donde ni profesores ni alumnos reciben boletín numérico de calificaciones, no tienen asignaturas preestablecidas, no se los sanciona y solo de autocalifican, planteó tres momentos clave para el aprendizaje profundo: la percepción, la evocación y la restitución.
Según definió Boris Mir, la percepción es todo lo que vemos o experimentamos a través de los sentidos, el saber previo que cada individuo posee internamente, sin si quiera saber que lo posee. En tanto la evocación es el ejercicio mental voluntario e invisible que ejecutamos al recordar o traerlo a la mente. Mientras la restitución es el acto de regresar ese conocimiento que se creía oculto al aquí y ahora, a través de hábitos evocativos mentales, en una representación, una imagen mental. “Si yo hablo moviendo los brazos, incluso hablando por teléfono, es un hábito. Y si alguien me agarra de un brazo no puedo hablar”, detalló el académico.
¿Y qué pasa en el aula? “Los chicos hacen cosas, pero no evocan, no piensan sobre ello que se les solicita, ese es trabajo débil, ese aprendizaje no es profundo. El aprendizaje profundo es invisible porque pasa dentro de nuestra cabeza, de nuestro cuerpo. Los profesores deben estar enfocados en la evocación y restitución, ahí es donde hay que intervenir”, propuso. Pero para lograr ese aprendizaje se apela a los gestos mentales:
- la atención, que convierte la percepción en evocación;
- la memoria, que es la restitución de una cosa evocada, el imaginario del futuro (no el pasado sino imaginar la evocación);
- la comprensión, que es la vinculación a conocimientos previos, lo que enriquece el aprendizaje y facilita la memoria comprensiva;
- la reflexión, que es mover internamente la evocación, es restitución sin percepción, es imaginar.
Aprendizaje, un esfuerzo con sentido compartido
“En las clases cuando los maestros hacen una preguntan no deberían pedir respuestas, siempre hay uno que levanta la mano, pero hay otros que no lo hacen. Deben dejar que cada uno procese su respuesta, ahí están trabajando, pensando”, postuló Boris Mir al hablar de frente a los educadores.
Asimismo, les aseguró que el aprendizaje es un proceso que “no se puede controlar”, y que son los alumnos los que tienen que encararlo por su cuenta, con autoregulación, para que cada uno maneje su cerebro. “Piensa en una palabra, imagínala escrita, luego escríbela. Eso es evocación”, sentenció. Para Boris Mir es clave involucrar a los estudiantes en todo el proceso de aprendizaje. “Los chicos saben cómo aprender, hay que dejar de controlar las clases. Con este círculo (perce-evo-restitu), el aprendizaje lo manejan ellos. Enseñar es crear las condiciones para que el mensaje sea posible y para todos”, enfatizó.
Sobre el cierre de su presentación, que contó la exhibición de un video inicial para generar variedad de pensamientos y el uso de unas tarjetas con un dibujo en cuadrícula para que cada uno memorice y replique al dorso, Boris Mir rearfirmó la idea inicial, de que lo más importante para aprender es lo que ya sabemos. “La gente no quiere estudiar, pero sí aprender. No conozco a nadie que no quiera aprender. Hacer cosas con sentido crea la cultura del esfuerzo, y el aprendizaje es esfuerzo con sentido compartido”, concluyó.
La economía que se viene
En la última jornada de charlas de la COORDIEP también participó el economista Fausto Sportorno. Según el analista de la consultora Orlando Ferreres, la economía que se viene estará marcada por el contexto internacional e interno.
En el plano mundial celebró el recorte de 50 puntos básicos de la tasa de interés de Estados Unidos porque hace a los países emergentes más atractivos, pero lamentó la abrupta caída de los precios de los commodities y el abultado stock de soja que afecta las exportaciones argentinas. Además, expresó su preocupación por la posible entrada en recesión de la economía global, lo que podría repercutir negativamente para el país. “Tenemos una de tres a favor”, dijo en su minuciosa presentación.
En el plano local, Spotorno describió que el Gobierno ingresó a la tercera fase de lo que sería un plan económico no oficializado, tras realizar el ajuste fiscal en primer lugar y ordenar la hoja de balance del Banco Central con un freno a la emisión monetaria. Ahora, dijo, se pasó al tercer paso que sería remover los controles de capitales, que no es otra cosa que levantar el cepo al dólar. “Esperamos que esto ocurra a fin de año, en noviembre o diciembre. Las condiciones están dadas, a más tardar sería en enero, febrero o a los sumo marzo”, estimó el experto. La otra parte de la fase tres es comenzar a acumular más reservas, reducir la brecha de los tipos de cambio y la inflación.
El economista le dijo a los educadores que si se levanta el cepo el tipo de cambio oficial se podría ir a $1.300, con tendencia a la baja y no a la suba, y un límite que rondaría los u$s100.000. Los dólares libres (CCL) irían a $1.447. “Entre $1.100 y $1.400 el tipo de cambio es razonable para la Argentina. Sería muy raro que si se levanta el cepo se vaya a $1.700”, afirmó.
Además, proyectó que la inflación mensual rondará entre 3% y 3,5% mensual hasta fin de año, con una estimación anual al cierre del 2024 del 120%. Pero Spotorno también reveló un un escenario más optimista para el Gobierno. "¿Qué puede salir bien? Que los numerosos sean mejores, que el gobierno logre salir del cepo como dice el Presidente con el tipo de cambio de $1.100, o sea, con efectos mínimos, que la inflación se baje más rápido, al 1% mensual hasta fin de año, que es lo que tiene el Presupuesto, y que el año que viene tengamos una inflación del 18% y un crecimiento posiblemente más alto, cerca del 5%", describió.
En ese marco, trajo dos noticias preocupantes para el sector de las escuelas privadas. Por un lado, alertó por una fuerte caída de la tasa de fecundidad, que pasó de 2,28 hijos por mujer en 2012 a solo 1,39 en 2022. “El daño económico puede generar daño social”, sostuvo al justificar la decisión de las parejas de no tener más de 1 hijo, cuando a nivel global se recomienda tener 2. Esta tendencia implica menos alumnos en las aulas de la educación inicial, aunque también hoy se registra un déficit de estudiantes de entre 8 y 10 años.
La otra preocupación para los gestores de escuelas privadas fue el atraso detectado en el precio de los servicios educativos. Según un ránking que mostró Spotorno, este sector tuvo en 2023 una recomposición del 5% por encima de la inflación, mientras que en este año lleva casi 20% de atraso.
Cómo respirar para manejar el estres diario
La tercera jornada cerró con una charla taller de Daniel Fersztand para aprender a hacer ejercicios de respiración en situaciones dificiles. "En los momentos en los que las papas queman hay cosas que uno puede hacer de corto plazo, que impactan en el momento sentir la respiración", sostuvo el experto en "bajar un cambio".
Según explicó, la respiración es tanto voluntaria como involuntaria. "O sea, todos estamos respirando sin darnos cuenta y respiramos igual, pero también podemos intervenir ineternos y de forma bastante fácil", describió, y agregó que así "como las emociones se manifiestan en ciertos reflejos y mecanismos fisiológicos, podemos intervenir sobre esos mecanismos voluntariamente y gestionar a través de ellos las emociones, que también estarían en el terreno del involuntario".
Uno de los consejos es "tornar la respiración consciente antes de que sea demasiado tarde", cuando todavía el asunto no es tan difícil de maniobrar porque que "si dejamos que algo crezca, digamos una tensión, un conflicto, después es más difícil de lidiar con él a la hora de tomar decisiones más drásticas".
Por eso, Fersztand dijo que "si intervenimos en una fase en la que todavía parece que no sería necesario" se puede revertir un proceso emocional, como sentirse nervioso.
- Tornar la respiración consciente, con repiración nasal para estimular el olfato.
- Relajar el diafragma, músculo ubicado en el centro del abómen que permite el ingreso y salida de aire de los pulmones
- Vaciar más los pulmones para que entre más aire al inspirar
- Respirar una y otra vez nariz estimula el sistema límbico y eso hace que se estimule la memoria y la capacidad de aprendizaje, y como dijo Boris Mir, la restitución.












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