A 20 años de la Masacre de Floresta, recordaron a las víctimas con una jornada de homenajes

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Señalización alusiva, una misa, una marcha de antorchas y un festival cultural fueron algunos de los eventos que llevaron adelante. Estuvieron los familiares de Cristian, Maxi y Adrián, los tres jóvenes fusilados en 2001.

A 20 años de la masacre de Floresta, familiares, amigos y vecinos de Maximiliano Tasca, Cristian Gómez y Adrián Matassa, los tres jóvenes fusilados por el suboficial de la Policía Federal Juan de Dios Velaztiqui en diciembre del 2001, los homenajearon ubicando un cartel y una placa en Gaona y Bahía Blanca, esquina donde ocurrieron los crímenes.

Pasadas las 17 horas, un grupo nutrido de aproximadamente 200 personas tomó lugar en lo que era la antigua estación de servicio que fue escenario de los crímenes. Allí se realizó un acto que contó con la presencia tanto de las madres de los tres jóvenes, como con la del secretario de DDHH de la Nación, Horacio Pietragalla, la diputada nacional Paula Penacca y del legislador Claudio Morresi, entre otros.

Tras repasar cómo fueron los acontecimientos de la madrugada del 29 de diciembre del 2001, en el sitio se descubrió un cartel con información sobre la masacre y los rostros de las tres víctimas. Es parte de una campaña nacional de señalización contra la violencia institucional que lleva adelante la Secretaría de DDHH de la Nación.

"Es muy importante esto. Me gustan todos los homenajes, los pequeños y los grandes, como el de hoy. No pude contener las lágrimas porque me emocionó ver la foto de los tres. Además, pienso que cada uno que pase por esta avenida lo va a ver. Ya sea desde un colectivo, desde un auto o una bici; también los peatones porque es bifaz", dijo a Ámbito la madre de Maximiliano Tasca, Silvia Irigaray.

En medio de la emotiva jornada, Irigaray agradeció a la comunidad de Floresta por su lucha: "Este es un barrio feroz, pero en el buen sentido. Nunca bajó los brazos, nos ayudó a ponernos de pie a los papás y mamás de estos chicos, tienen muchas ideas y son respetuosos: cada año que se acerca la fecha, proponen qué hacer. Yo les digo 'ustedes hagan y nos invitan'. Ese fue el gran secreto de hoy, darles la libertad de gestionar".

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Acerca de este punto, reflexionó que "todos son bienvenidos, nadie se niega". "Esto fue un ejemplo. No importa de qué partido político seas, acá tiene que haber unión. Esto tiene que ser un ejemplo de todo el país. Tenemos que seguir siempre adelante, como hicimos estos 20 años. Somos imparables, tenemos mucha energía. Me gusta ser así, me gusta estar estupenda para todos los que me buscan. Que vean en mí la energía, mi sonrisa; que sea contagiosa y tengan ganas de abrazarme. Gracias por todos los besos y abrazos en estos años", concluyó Irigaray, una de las fundadores de "Madres del Dolor".

Testigo clave

Entre los presentes también estuvo Sandra Bravo, la empleada de la estación de servicio cuyo testimonio permitió condenar a Velaztiqui. Ante este medio dijo: "Estoy tranquila porque Velaztiqui cumplió su condena. Para mí tendría que haberse quedado más tiempo, se tendría que haber muerto en la cárcel. Los chicos no están y él los mató por nada. En el momento quise decir la verdad porque al ratito la radio ya estaba diciendo que eran chorros y no era así".

"Los chicos estaban de espaldas a él, jamás se dirigieron, fue algo a traición horrible", relató Bravo, y añadió: "Esto me pone re contenta. Siempre pensé que ojalá nunca los olviden, y me doy cuenta que no, no los van a olvidar nunca. Que siga esta lucha como la de sus mamás, que siga todo esto porque no para lamentablemente. El caso de Lucas; son nenes que los matan por nada. Esto tiene que cambiar. No digo que toda la Policía sea igual, pero algo hay que hacer".

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Presencia oficial

Por su parte, Pietragalla Corti dijo a Ámbito: "Estamos rememorando 20 años de una masacre que nos marcó. No entendíamos cómo podía pasar esto y sin embargo pasaba y sigue pasando esto. Estamos trabajando desde el Estado y la Secretaría de DDHH para visibilizar estos casos que nos dan tanta impotencia. En este caso por suerte no terminaron en impunidad, pero hay muchos que sí".

Con respecto a la masacre de Floresta en el marco de la represión de diciembre del 2001 el funcionario aseguró que lo marcó "porque tenía la misma edad de ellos". "Eran pibes de barrio como nosotros. Todos vivimos situaciones complejas con la estigmatización y la violencia institucional en los barrios, cuando todavía no se había podido saldar la impunidad de los militares. Este policía fue parte de la dictadura militar y sus años de impunidad hicieron que muchos hombres y mujeres no estén con nosotros hoy".

En tanto, la diputada Penacca opino que la presencia del Estado "siempre es importante porque es quien a través de las fuerzas de seguridad y la violencia institucional convierte en víctimas a los ciudadanos" y sostuvo que "cualquier hecho de esta naturaleza construye memoria". "Es importante que la comunidad trabaje con las diferentes representaciones del Estado para prevenir la violencia institucional y erradicarla".

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Tras el descubrimiento del cartel y de una placa con la firma de la Legislatura porteña, se realizó una misa en la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria. La jornada culminó con una marcha de antorchas, un festival cultural y la inauguración de un mural en el espacio cultural conocido como "El Corralón de Floresta".

Maximiliano, Adrián y Cristian tenían entre 23 y 25 años en 2001. Habían salido a jugar al pool y estaban tomando una cerveza en la estación de servicio Gaona y Bahía Blanca. Uno de ellos hizo un comentario sobre las imágenes de manifestantes golpeando a un policía en medio de la represión en Plaza de Mayo. Ante esto, Velaztiqui, quien estaba en el lugar, gritó "basta", desenfundó su pistola y los fusiló uno por uno. Enrique Díaz, el cuarto del grupo de amigos, logró escapar. Era la madrugada del 29 de diciembre del 2001.

El agente intentó plantar un cuchillo y montar una escena, pero el testimonio de Bravo terminó costándole la cadena perpetua, que le llegó en 2003. En 2012, por sus problemas de salud, fue beneficiado con la prisión domiciliaria. Murió en febrero del 2021 víctima de un cáncer.

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