19 de diciembre 2014 - 19:55
Hallaron la vaina y refuerza hipótesis de suicidio de Benedit
-
Guía de contacto de PAMI: conocé los canales de emergencias oficiales
-
Comienzan los homenajes al Papa Francisco a un año de su muerte con música, misas y encuentros
De todos modos, desde el entorno familiar continúan descartando el posible secuestro, ya que para ellos hay ciertos interrogantes que no cierran y que faltan terminar de investigar.
Este jueves, el Cuerpo Forense rectificó la dirección del disparo que se cobró la vida del financista y el RENAR confirmó que la víctima tenía en su mano una pistola suya. Aún restan conocerse las imágenes de las cámaras de seguridad de la Ciudad, con el fin de tener algún tipo de información sobre los últimos minutos con vida del empresario.
Por otra parte, la fiscal del caso, Graciela Alicia Bugeiro, espera también analizar las cámaras de seguridad del casino de Puerto Madero, donde se presume el financista estuvo horas antes de ser encontrado sin vida.
Previamente, se supo que Benedit retiró del Banco de Valores, ubicado en el subsuelo de la Bolsa de Valores de Buenos Aires, lo que quedó constatado en las actas de la entidad, y retiró de allí unos 150.000 dólares de la caja de seguridad que su firma financiera tiene.
Por lo pronto, siguen sin aparecer el dinero, la moto Honda Tornado 250 color blanca y una pick up Toyota Hilux, ambas pertenecientes al empresario Benedit. Benedit salió este martes al mediodía de su departamento de Arenales al 1600, en el barrio porteño de Recoleta rumbo al microcentro en su moto. Cerca de las 15:00, Dolores, una de las hermanas del joven comenzó a sospechar que algo raro estaba ocurriendo, ya que había quedado en encontrarse con él y no le atendía el celular.
Horas más tarde la mujer y otro de sus hermanos realizaron la denuncia en la comisaría 1° del microcentro porteño. El cuerpo del asesor fue encontrado por un colectivero de la línea 4 este miércoles, cerca de las 15:30, en un predio de la Costanera Sur, cercano al predio del astillero Tandanor.




Dejá tu comentario