Horas de tensión en toma de rehenes en un banco de Pilar

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Un joven asaltante armado mantuvo como rehenes a más de treinta personas durante casi cinco horas en una sucursal del Banco Nación ubicada a escasos metros de varias dependencias policiales, en la localidad bonaerense de Pilar.

El asaltante, de 20 años, integraba una banda que al mediodía alcanzó a robar un par de cajas del banco, y finalmente se entregó a la Policía a las 16:50, luego de negociar durante varias horas con personal especializado del grupo Halcón.

El joven detenido posee un pedido de captura por robos, informaron fuentes judiciales. El apresado fue identificado por la Justicia como Josué Rodríguez Coronel, y fue trasladado a una sede policial. El hecho tuvo lugar en la sucursal situada en Tucumán y Rivadavia, de esa localidad del norte del conurbano bonaerense, que fue rodeada por un numerosos efectivos policías.

La salida del joven generó una corrida de amigos y familiares de los rehenes que pugnaban por conocer el estado de sus seres queridos, quienes recibieron de inmediato atención médica debido al estado de nervios que presentaban. Numerosos efectivos policiales ingresaron a la sucursal bancaria para verificar el estado de los rehenes, quienes luego fueron llevados a prestar declaración.

La rendición del malviviente se produjo minutos después de que llegaran al lugar sus familiares más cercanos, quienes lo convencieron para que se entregara. "La situación está terminada. Hemos liberado a todas las personas y están todos sanos", anunció el Ministro de Seguridad y Justicia bonaerense, Ricardo Casal, al confirmar el final de la toma de rehenes.

El funcionario informó además que la policía concretó un "operativo exitoso recientemente" que habría permitido la detención de cuatro cómplices del joven asaltante. Según trascendió, ese operativo se produjo en la zona de Del Viso, donde los malvivientes se enfrentaron a balazos con la policía cuando los uniformados interceptaron el Peugeot 307 en el que circulaban.

Casal también dijo que la entrega del delincuente "fue sin violencia, luego de ver a su familia, pacíficamente", y aclaró que el joven "no pidió nada a cambio de su entrega". "Fue un trabajo de mucha paciencia" de parte de los negociadores policiales, destacó el ministro, quien informó que el joven "tiene antecedentes por un hecho similar".

El funcionario explicó que el joven "estaba en una situación de nervios exagerados" durante buena parte del tiempo en que mantuvo como rehenes a más de 30 personas, entre ellas varios menores. El titular de la cartera de Seguridad provincial explicó que en ningún momento se cortó la energía en el interior del local, pero "sí los medios de comunicación", con algunos de los cuales el delincuente mantuvo diálogos y a los que recurría para observar los movimientos policiales externos.

El funcionario comentó que el joven "ingresó como cualquier persona, no ingresó avisando que iba a robar", por lo que consideró que no pudo haberse evitado el hecho. Por su parte, el jefe de policía bonaerense, comisario Juan Carlos Paggi, consideró decisiva para la entrega la presencia de la familia del delincuente.

"Tuvimos que convencer a la mujer para que viniera con su hija", explicó. Paggi resaltó el "estado de excitación" que tenía en principio el delincuente y destacó la actuación de los negociadores policiales y los miembros del Grupo Halcón para calmar la situación y convencerlo de que se entregara.

El Jefe de Policía bonaerense también adelantó que "hay cuatro detenidos que podrían estar vinculados con este hecho", y todos fueron puestos a disposición de la Fiscalía interviniente. En un primer momento, se creyó que eran al menos dos los delincuentes atrincherados pero con el correr de las horas la Policía confirmó que era sólo uno.

Todo comenzó cerca de las 12 como un típico asalto express a una entidad bancaria, que derivó en una toma de la sucursal con rehenes en su interior luego de un enfrentamiento armado entre personal policial y los delincuentes.

Durante el tiroteo, una mujer que se encontraba en la zona resultó herida como consecuencia de la rotura de un vidrio de un local lindero y fue traslada al Hospital de Pilar para su atención. Los malvivientes consiguieron hacerse del dinero de dos cajas de atención al público, pero uno de ellos de 20 años, quedó dentro del local y tomó rehenes cuando se vio cercado por la policía mientras el resto de la banda lo abandonaba.

El joven, quien en determinado momento de las negociaciones pidió que le entregaran pizza y gaseosas para almorzar, tenía en su poder dos armas calibre 9 milímetros. Además, mantuvo un diálogo telefónico con un conductor de un noticiero de televisión desde la entidad. "Yo disparé dos veces. Tengo una bomba, dos pistolas y estoy tomando rehenes acá. Quiero que manden una cámara para que me vean la cara", dijo el joven. "Tengo HIV, estoy jugado", expresó antes de pasar el teléfono a un rehén que reiteró el pedido de las cámaras de televisión.

"¿Vamos a negociar o no vamos a negociar?. Yo los llamé porque a mí me favorece", continuó el delincuente en el diálogo con el periodista y le pidió que "lo llamen Cheto". "Quiero que vengan rápido", insistió.

Entrevistado por otro canal de noticias, el mismo delincuente exigió que le envíen "un coche y comida" porque "sino no largo a los 40 rehenes". En la breve conversación con otro periodista de TV, dijo: "Pongan en la tele, ahí abajo, 'Leila te amo y Jésica te amo', que son mi hija y mi señora".

"No hablen boludeces, los rehenes están bien, los estamos tratando bien. Para que no digan después ante un juez que no los tratamos bien. La bomba está desactivada. No hablen boludeces", completó.

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